Estado de alarma. Duodécimo día.
Descartando el racionamiento, la subida general de precios, la renta básica universal, los fondos de rescate.
Analizando las ayudas para el alquiler, el racionamiento, el confinamiento, las subidas de precios, las medidas de restricción.
Debatiendo la letalidad del virus, el sector de la dependencia, la actividad frenética de los hospitales, los ERTES, el cierre de las fronteras.
Declarando como servicios esenciales el suministro de agua, el saneamiento de las aguas residuales.
Me dispongo a combatir sin tregua ni cuartel la aparente normalidad de las tinieblas, el fragor ominoso de la tormenta, el diario apocalipsis que nos auguran los horóscopos todas las mañanas.






