Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2020
Francisco C. Ayudarte Granados

Motril (Granada), 1958

Autor de más de treinta libros de poesía, cuento y edición literaria, y de la novela histórica El testimonio del silencio. Primer premio en el Concurso de Cuentos Gabriel Aresti de Bilbao (2026).

Ver las obrasSobre el autor

Último libro

Portada de El testimonio del silencio

El testimonio del silencio
Catalina de Motril, la esclava que guardó el secreto de una reina
Novela histórica · 2025

El «Gran Asunto» de Enrique VIII, su empeño en anular el matrimonio con Catalina de Aragón, contado desde quien nunca tuvo voz: la esclava motrileña que sirvió a la reina y guardó lo que vio.

Comprar en Amazon

Próximamente: Memorias de agua. Crónicas de la Acequia Real (Colección Genil, Diputación de Granada, 2026).

Algunos libros

Las 34 obras, con dónde conseguirlas →

Premios recientes

  • 2026 Primer premio, 43.º Concurso de Cuentos Gabriel Aresti (Bilbao)
  • 2026 Primer premio, I Certamen Iberoamericano de Relato Breve «El Vínculo Atlántico» (Santander)
  • 2025 Primer premio, XIII Concurso Internacional de Relato Bruma Negra
  • 2025 Primer premio, Concurso Literario «Ciudad de Alfaro» (La Rioja)

Todos los premios →

Contacto · Cuaderno (archivo del blog)

ACARICIAMOS

ACARICIAMOS   Acariciamos el coral domesticado, mientras la oscuridad crece  y evapora su noche, mientras la cuadratura del cielo  se expande por el infinito, a muchas estrellas rojas de distancia. Mordemos el coral,   cuya vida decae a cada instante  y mengua y se arruga con el pulmón agujereado: ni vivo ni muerto. Así, como los peces despegan los labios del coral muerto, los corazones cavan a veces sus trincheras de silencio y negrura para que en los harapos de la nada tangible del coral inmóvil en el agua estancada, dejemos ir la libertad y la vida.

ECHO DE MENOS

ECHO DE MENOS Echo de menos tu espalda, tu silencio, el ruido de tus talones en la casa. No me basta presentirte en el ocaso, imaginar que encuentro la voz sólida de tu cuello al amanecer. Echo de menos tu pelo encrespado, el color afable de tus ojos de avena con que me desayuno, el recuerdo vivo del ala oscura de tus pestañas. Siento nostalgia de tus caderas como dos arcos tensos. Desearía caminar por los cristales de hielo de tu lengua, las colinas flexibles y desiguales de tus orejas...   Mas, para ello, tengo que despertar. Entretanto,  sueño que muerdo tu risa en un campo de corazones.

ÁSPERO NO ES

ÁSPERO NO ES Áspero no es ni molesta el ruido de la arena a seda, piel, tierra, dátiles bruñidos al tacto del recuerdo.   Aquí la piedra desmenuza su volumen y el desierto entierra las manos desiguales en el fondo antiguo de sus mares igual que ayer las olas enterraron sus helechos, tantas hojas que la luna y la tierra levantaron.  Evita llamar la atención del silencio!   Que el desierto construya el invierno y que te olvide.  Agotado, vacío de la eterna calma, no permitas que tus hombros se dobleguen en el páramo bajo el peso de la duna o de la nada, deja que cabalgue tu esqueleto por un grito efímero.

por la alambrera

Imagen
Buganvilla ( Bougainvillea spectabilis ) por la alambrera trepa buscando la luz la buganvilla

"Terapéutika" (13 de mayo 2020) - Francisco C. Ayudarte Granados

Imagen
Terapéutika (13 de mayo 2020) - Francisco C. Ayudarte Granados Terapéutika: (Fotohaikuario) Tapa blanda – 13 mayo 2020   Adopté el 23 de mayo de 2011 la palabra «haikuario» para designar al poemario que contiene haikus. En consecuencia, Terapéutika (22 de septiembre de 2014) se puede considerar el tercer haikuario que compongo, tras Haikús de estío (16 de julio de 2010) y Haikuario (23 de mayo de 2011) —las fechas entre paréntesis corresponden a las del comienzo de la edición de cada uno de ellos en el blog Otra vez Prometeo , donde la primera versión de estos haikus ha ido apareciendo—. Por  otra  parte,  cada poema  viene  subrayado por una fotografía alusiva  que ha nacido  al  calor  de  la  misma  emoción subjetiva. En esta línea,  dado  que  los fotopoemarios tampoco constituyen una novedad,  bien  pudiera  trata...

SE MARCHARÁ

SE MARCHARÁ Se marchará, pensaron todos, hacia un dolor exangüe, con una espada y un himno, y volverá, totalmente indemne, con la piel tersa.   Pensaron que se marcharía sin nadie, como si no existiera, y todos escucharon cómo el sol cantaba, todos oímos una canción que descendía por el trueno.   Ah dolor, nunca recuerdas la rosa con sus pétalos! Nunca vieron tu mirada, ni una vez, despidiéndole como si ahogaras la pena  en la profunda pupila de un pozo y nunca en el pecho sentiste un golpe así de esquirla, de agua y de alfileres,  de lija y desconsuelo.

RAÍZ BLANCA

HACIA EL MAR Hacia el mar, encontrada, llevé una raíz blanca y a sus pies, satisfecho, planté mis huellas: nos miraba el ojo del sol muy abierto, una «o» de oro, un aro cumplido. Demasiado cerca, nos sorprendía un silencio atronador en el centro del verano  mostrándose ligero, descorchado entre las nubes, entre la semicerrada y seca claridad de la luz. Seguros aquí, tumbados en la vigilia del mar, la arena gruesa dormía debajo de nuestra espalda y su sabor salado descendía por la lengua igual que si bajaran olas por la memoria, buscándonos,  refréscándonos, acarreando los restos naufragados del recuerdo: amores olvidados, tiempo muerto.

TE ACARICIE

TE ACARICIE   Te acaricie el día y la lluvia y el ocaso, todos los vientos, el plumón tibio de las ánades, los limones que brillan mirando el sol de oro, el césped y las flores de cualquier parte.   Desde las manos imaginadas por ti en levante hasta poniente en que se deshace el sol ; desde los tejados que acunan a los pájaros hasta la nube blanca que tú ignoras . Seguro que sabes, amadora, después de desamar, qué no se olvida; qué hombro se marcha sin su ala, dislocado como un loco por el aire; qué desconoce el desencuentro sino el frío, la soledad, el destierro.

OLVIDARÁS

OLVIDARÁS Olvidarás este llano seguro al que los olores sin pulso descendieron una vez su abeja desnuda sin aguijones ni prisa: desnuda de amenazas. Olvidarás los vaticinios del agua: amable sal, humedad de plata, algas del fondo, lentas hojas, profundas fosas como heridas. Olvidarás la mano que llevaste, mano de luz y tierra con palabras, mano como una fuente sin canciones. O ninguna vez como aquella: caminaremos hacia donde aguardaba todo y no queda nada porque se ha marchado.

"Ícaro imprudente" (22 de mayo 2020) - Francisco C. Ayudarte Granados

Imagen
Ícaro imprudente (22 de mayo 2020) Francisco C. Ayudarte Granados   Ícaro imprudente Tapa blanda – 22 mayo 2020  Ícaro imprudente reúne un conjunto de cuatro poemarios compuestos durante la década del diez. Todos han ido apareciendo anteriormente en el blog personal Otra vez Prometeo y, uno de ellos, además, en el contexto de una agenda institucional.   Como en otras ocasiones, los poemas atienden, no solo a temáticas diferentes, sino que se desarrollan también a través de estructuras métricas diversas: canciones, versos libres, poemas en prosa o sonetos. Expresan el deseo de experimentar el poema, libremente, en cualquiera de las formas posibles que pasan por la imaginación del poeta.   En la presente edición, Ícaro imprudente contiene composiciones de los siguientes poemarios: Canciones (2011-2019), Los árboles neuronales (2016–2018), Tatuadas por la rosa y el pájaro (2018) y Lúdicos amores (2018-2019). Los años entre paréntesis corresponden ...

en tu escenario

Imagen
Verdecillo, chamariz ( Serinus serinus ) en tu escenario cantautor de gorjeos chamariz solo

PARDA CIMA

PARDA CIMA Parda cima, luz desarbolada de la arena, cerro solitario con una torre por montera, escudo de la alegría, tallo de paciencia sin muros que estorben a los cuerpos. De dónde surte el agua sanadora, siempre, refrescando los árboles fabriles del ejido? Cómo sabes llevar la raíz hasta la fuente? Cuál mosca, qué huella, qué carro te mantuvo a la intemperie? Nadie sabe si son estables los muros de los días, si la noche vació todos los soles con su sombra, si la oscuridad vendrá para quedarse, desencalando el dulce beso que se aleja con sus horas juveniles de rosas y chasquidos que dejan en los labios un sabor a espalda helada.

"Entre la vida y la vuelta" (2020) - Francisco C. Ayudarte Granados

Imagen
Entre la vida y la vuelta (9 de mayo 2020) Francisco C. Ayudarte Granados   "Entre la vida y la vuelta" Tapa blanda – 9 mayo 2020 Entre la vida y la vuelta (9 de mayo 2020) recoge los poemas seleccionados por el autor no incluidos en ningún otro de sus poemarios en papel, aunque sí han aparecido en su blog personal Otra vez Prometeo y, algunos de ellos, en diversas antologías colectivas. Ordenados temporalmente, desde los años ochenta hasta la actualidad, estas composiciones expresan diferentes emociones, estilos y temáticas. En cierto sentido constituyen un dietario lírico, una autobiografía poética incompleta, que se pretende ampliar en eventuales reediciones. En la presente edición, Entre la vida y la vuelta se divide en cinco partes: Contra las cuerdas (1987-2010), Púrpura ausente (2011–2014), Esperando a los héroes (2017–2018), En tanto respires (2019) e Importa que has amado (2020).  Las tres primeras abarcan diferentes períodos en los que...

Cumpliendo las normas

Imagen
Cumpliendo las normas.

TARDE

TARDE Tarde, mucho tiempo aquí esperando  tu mano, tu compañía morosa lejos del fragor de la mañana. Al fin se han marchado juntos los motores, y ya no rugen —cuánta paz— bajo la luz contenida de las horas. A poniente llegarás más tarde, tarde amada; temprano, a nuestra cita. Casi desnudos, dormiremos tú y yo,  castamente separados  por un calor que no es de mayo, sino de un junio impuntual, adelantado,  solo dándonos la mano.

ROSA

ROSA Rosa, palabra de mujer o color o planta, de lo que vive del agua y se termina; voz que se hunde en el ocaso, en la sombra que absorbe los colores. En tu palabra aparcan las abejas mientras espantan al sol sus aguijones, y en las vocales los ojos se despiertan ensayando un «o» y un «a» por tu belleza.

REALIDAD DE LA NOCHE

REALIDAD DE LA NOCHE Todo sabe peor esas noches en que el mar hierve: es verano. Seguro entonces que la noche, a quien no agrada que le cuenten historias tristes,  se apresura en el balcón, o se marcha de madrugada  por la puerta, adivinando el alba  entre los edificios levantados por las grúas. Mientras se aleja, el sol sube por la calle  despacio.

EL MURO

EL MURO No sabes si al muro la última sombra de la noche le dará tiempo a escalar con las manos antes de que el sol  del amanecer la deje sin destino, sin ojos la disuelva inmóvil y abandone la vida, de la que carece, en silencio: ahora sí.

ALEGRÍA

ALEGRÍA Sale sobre la ciudad la perenne luna de agua, luna que ilumina la plaza. Nada alegra tanto esta noche sino que los vivos desparramen bajo los tejados y terrazas la ligera alegría de sus sombras empapadas en agua de luna.

EN CENSURA DE LAS TINIEBLAS

EN CENSURA DE LAS TINIEBLAS Siempre que escucho  despierto una sinfonía de Mozart, un oleaje   amable, y travieso  desordena los mares. Trae en su peluca  patios, piel, torres. Si anochece temprano la pesada oscuridad boreal se aleja, las luciérnagas iluminan los sembrados y, superficiales, fascinantes, no construyen nada  que perdure sino la luz abstracta de la armonía, así esta sinfonía de Mozart: una claridad en sol -  creo.

DEL INVIERNO

DEL INVIERNO Después de enfriar y ser hielo la indiferencia endulza en el pecho, plisa el gris del pantalón. Se aproxima invierno: sopla su viento aquí, boca con boca, con el mate de los ojos, los llamativos y sencillos ojos mirando la ciudad de piedras anchas, con las manos que palpan las esquinas.

Coplas del confinamiento (2020) - Francisco C. Ayudarte Granados

Imagen
Coplas del confinamiento (2020) Francisco C. Ayudarte Granados   Coplas del confinamiento Tapa blanda – 3 mayo 2020 Compuestas durante el estado de alarma decretado con motivo de la pandemia de la COVID-19, Coplas del Confinamiento se divide en dos partes: Confinamiento y Distanciamiento . Las dos representan aquí conceptos complementarios. En la primera, se expresa la nostalgia de los reencuentros personales y se hace hincapié en el deseo de libertad personal. En la segunda, late de forma implícita tanto el rechazo al comportamiento gregario como la necesidad de encontrar y defender la propia identidad. Dicho de otra forma, en Confinamiento se pretende destruir un espacio que se percibe como prisión; en Distanciamiento , construir otro distinto que se siente como refugio: eso que Heidegger llamó «la casa del ser» y que el autor, modestamente, prefiere denominar «el salón de estar». El autor comenzó a simpatizar con la forma poética de los cantares hace más de cuaren...

AL AMANECER

AL AMANECER Unida al pensamiento, la sombra se desentiende, se distingue de la luz. Se marcha la negrura, las hormigas salen de los hormigueros. La serpiente se despereza en el suelo. Alguien pulsa algún  botón; se apaga la noche. El sol, lentamente, se enciende.