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Mostrando entradas de septiembre, 2020
Motril (Granada), 1958
Autor de más de treinta libros de poesía, cuento y edición literaria, y de la novela histórica El testimonio del silencio. Primer premio en el Concurso de Cuentos Gabriel Aresti de Bilbao (2026).
Último libro
El testimonio del silencio
Catalina de Motril, la esclava que guardó el secreto de una reina
Novela histórica · 2025
El «Gran Asunto» de Enrique VIII, su empeño en anular el matrimonio con Catalina de Aragón, contado desde quien nunca tuvo voz: la esclava motrileña que sirvió a la reina y guardó lo que vio.
Próximamente: Memorias de agua. Crónicas de la Acequia Real (Colección Genil, Diputación de Granada, 2026).
Algunos libros
Migas de luzPoesía reunida, 1979-2020
NoctámbulosSonetos
Historias de lo cotidiano y lo inesperado IICuentos
PekoreaHaikus y haikudillas
EspejismosCuentos escogidos
Poesías líricas de Juan de ArizaEdición y estudio
Las 34 obras, con dónde conseguirlas →
Premios recientes
- 2026 Primer premio, 43.º Concurso de Cuentos Gabriel Aresti (Bilbao)
- 2026 Primer premio, I Certamen Iberoamericano de Relato Breve «El Vínculo Atlántico» (Santander)
- 2025 Primer premio, XIII Concurso Internacional de Relato Bruma Negra
- 2025 Primer premio, Concurso Literario «Ciudad de Alfaro» (La Rioja)
YA SE HA HECHO MAYOR Ya se ha hecho mayor mi apacible gata. Sus ojos verdes lo contemplan todo con cierta distancia.
HERIDA
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HERIDA Herida en el choque frontal con las auroras, conductora de mis rutas y pasajera del tiempo, tus ojos son crisoles de luz cuando los abres, cristalera; tu vello crece en el melocotón vivo de tu cuerpo, frutera de mis noches, y tus rarezas son del mar y de los vientos. Recuerda que de las estrellas caídas nos levantamos cada día y marchan nuestros pies despiertos a los trenes, a las oficinas, a las fábricas ajenas donde roban nuestras flores de las manos con su ley de la oferta y la demanda. Amazona, cabalgas en el metro sin un pecho, insurrecta a tu destino y tu batalla. Luego vuelves y tu seno resucita, renace en el salón y, mientras duermo, reconozco tus ojos de leona, despierto con el corazón abierto en tus colinas, me consuelo en el arco de tus brazos, des...
VERSIONES DEL VALOR
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VERSIONES DEL VALOR Alguien, en la antigua Bagdad, no se sabe el año, refirió por primera vez esta leyenda de la que ahora se conocen diversas variantes escritas. Un rey en extremo violento o un maestro harto severo persiguió, armado con una cimitarra tajante o con un vergajo de buey y malas intenciones, a un pupilo díscolo o a un súbdito desobediente, por todo el patio del castillo o de la escuela. Se contó que lo alcanzó al final de un muro de piedra o de un seto impenetrable, donde el acorralado, en un acto de desesperación, con los puños o con un palo que tomó de un haz de leña oportunamente a mano, le hizo frente. El cazador quedó tan admirado del valor de la presa que le perdonó al instante. Otra versión de esta historia refiere que el acosador, como todos los valentones, no era más que un perfecto cobarde y solo el saludable o precautorio temor a la reacción animosa y aguerrida del pupilo o del vasallo le movió a perdonar la supuesta ofensa, de cuyo motivo jamás dio cuen...
Galería de imágenes (24/09/2020)
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TU ESPALDA
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TU ESPALDA Tu espalda miro en la ventana, en la puerta tus hombros, y en el camino mis ojos persiguen tu cintura, leona, tras los pasos que madrugan a diario y ponen el acento en tus talones. Sin cesar me propones la aventura inacabable del instante, rastrear con urgencia las calles en el tedio y en la sombra confinadas, pronunciar la palabra de luz completa que desnombra los objetos y los nombra, descorrer el cerrojo de su jaula a la sonrisa, restituir al mar la sal de las salinas, desenterrar de la arena la esperanza.
DE LA MANO
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DE LA MANO De la mano siempre, caminando por el café del tiempo, tejiendo las horas con un hilo verde. De la mano siempre. Hojeando los árboles y los libros, la novela negra que la noche escribe en la mecedora. Juntos en nuestra escalera, la que elegimos para bajar y subir la vida. Juntos por los bancos y los pájaros, juntos por la alegría de ánimo, la salud, la paciencia, la mesa con dos platos y dos vasos, la gata tricolor y un par de euros, el agua, la caricia, la sonrisa. Toda la música, el silencio, los haikus, los bananos, todo el sol que guardan los membrillos, los escudetes rojos de las gallinetas, los pétalos iluminados de las magnolias, la caída del cielo del cernícalo, que se descuelga de repente de la pintura del cielo, el mar entero, los peces, la caña de azúcar, abril de ...
A LA VUELTA DE LA ESQUINA
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A LA VUELTA DE LA ESQUINA A la vuelta de la esquina, al alcance de la mano, toda la Tierra, el desmedido Infinito con sus leyes físicas, se esforzaba en que ambos percibieran el entramado sutil de la realidad: les hablaba en cada sonido, les miraba uno a uno en los colores, les tocaba objeto a objeto, les degustaba y husmeaba mediante cada sabor y cada partícula olorosa, les hacía sentir el propio peso y la relación íntima entre el espacio, la velocidad y el tiempo. Pero los dos solo pensaban en cumplir con rapidez las tareas pendientes y en quedar libres para abordar puntualmente las otras que les acuciaban. Distraída su imaginación, creyendo anticipar el futuro, sus destinos se encontraron por azar: el peatón cruzó la calle y el conductor pasó por allí con el camión justo en aquel momento.
SOBRE TUS PIERNAS ENCENDIDA
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SOBRE TUS PIERNAS ENCENDIDA La tableta, sobre tus piernas extendida: cristal en donde escribes historias de palomas y de sombras, ventana por la que asomas y precipitas la tierra de los ojos, escritorio de luz que ordenas sobre el sillón del tiempo, sentada con el cabello revuelto de imágenes e historias de origen y dirección inciertos, vagamundos ríos indecisos que difuminan la frontera entre ayer y hoy. Tu imaginación quisiera devolver los restos del naufragio desde la orilla del papel a la tormenta, rescatar del fondo la memoria del ahogado, identificar las huellas, la ceniza desnortada, desenmascarar las falsas joyas, las copias de las palabras que se subastan como auténticas en el mercado de los lugares comunes. Creadora, llegas silenciosa como el sueño y abres la puerta a los silencios, prendes la luz de los recuerdos, exhumas los lapiceros y anillos de b...
MÁS TARDE
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MÁS TARDE Más tarde, amiga, volveremos del parque donde pedalean los niños y las niñas en pequeños ingenios con sus ruedas: después de que descanse tu fémur estresado en un banco samaritano y desnudo del paseo. Nuestros pies sin prisa han llegado de nuevo a las tapias claras del final del mundo y tampoco hoy se quedan. Regresaremos con la lentitud de la miel por las luces del ocaso: las palmeras y jacarandás a un lado, las tipas blancas y los árboles orquídea al otro. Cuando quieras, buenamiga, por la avenida bulliciosa retornaremos a casa como dos asaltantes embozados con sus mascarillas de tela, recordando la lejana primavera, mirando a los ojos de este cercano otoño que alcanza a nuestro amor que ya no corre, que camina despacio y se detiene y se...
SOKAR
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SOKAR A nadie resulta extraño que los antiguos constructores o maestros de obra dejaran grabada en algún lugar secreto del monumento la transcripción de su nombre auténtico, pero muy pocos saben que una vez hubo un esclavo llevado a tierras egipcias, indómito en su fuero interno, que grabó su seudónimo en cada una de las piedras que ayudó a subir y colocar en la Gran Pirámide de Keops. Su nombre de pájaro y con forma de pájaro fue borrado concienzudamente de las piedras por los custodios sacerdotales de la pirámide pero se mantuvo fresco en la memoria de la gente común. La fórmula que el cantero escribió en caldeo sobre pequeños trozos de papiro ocultos bajo un centenar de bloques de roca caliza rezaba así: «Cuando tu alma se aproxime, oh faraón, al espíritu de esta piedra, te maldigo y conmino por la magia de mis antepasados a que adopte la forma de un gorrión. Entonces mi espíritu radiante, encerrado en la tumba del desierto, se transmutará en halcón y volará libre sobre ti; pers...
CON MELAZA Y CLAVELES
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CON MELAZA Y CLAVELES Con melaza y claveles te perfumo, princesa de mis ojos, y debo añadir la escala de aromas con que la madreselva trepa a tu cabello. Vienes, como lo blanco, de las casas luminosas de los barrios por donde se abre de par en par el aire y juegan la comba y el tejo en las calles empinadas de tus venas. Leona, tu color huele a mandarina y tus codos guardan el misterio de las esquinas del tiempo, tus nudillos son las raíces de tus dedos: ramas que entrelazo con las mías, tus palmas son plazas en donde las palomas de mi corazón anidan; tus arrugas, sendas por donde caminan mis horas contigo hasta que los relojes se detengan.
POR DEBAJO DE LA PIEL
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POR DEBAJO DE LA PIEL Por debajo de la piel conservas la humilde cal de las fachadas, el agua fresca de los pozos abiertos con las manos, las cicatrices que el esparto legó entre los dedos, rojas lágrimas de sudor vertidas sobre álbumes de familia. ¿Quién levantará el árbol genealógico de la hierba, recreará el blasón merecido en los lances festivos de la romería, las batallas del trigo sobre las pacíficas piedras de la era? Tú yo no venimos del cielo, compañera, brotamos de las tierras del Sur como cañas de azúcar que se alzan erguidas, verdes lanzas que apuntan a las nubes, crecidas y en sazón para la monda, hacia los ingenios donde nos llevarán mañana. Vivimos entre el sol de las alturas y las calderas de la fábrica, pero algún día cambiaremos el destino de carne de machete y alimento de las llamas, sublimaremos, amor, el blanco y dulce corazón de la melaza, beberemos juntos el ron pálido que destilan nuestras venas.
"Días de cuarentena" (2020) - Francisco C. Ayudarte Granados
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Días de cuarentena (2020) - Francisco C. Ayudarte Granados Días de cuarentena – Tapa blanda – 15 agosto 2020 Del 15 de marzo al 28 de abril de 2020 un decreto que declaró el estado de alarma confinó a los españoles en sus casas con el fin de prevenir la extensión de la pandemia de la COVID-19, una enfermedad sin otro precedente cercano que el ocurrido hace ciento dos años con motivo de la gripe de 1918, causante del exterminio de millones de personas en todo el mundo y decenas de miles en nuestro país. Aquel suceso trágico condicionó el destino vital de muchas familias (entre ellas la de mi abuelo paterno, que murió joven y dejó viuda y dos huérfanos) y quedó profundamente grabado en la memoria de sus descendientes. El presente texto en prosa poética, que se muestra en forma de diario, pretende relatar una experiencia emocional, subjetiva, al hilo de los cuarenta y cuatro días de aislamiento que transcurren entre el 15 de marzo y el 28 de abril de 2020 (aunque en e...
AMIGA
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AMIGA Amiga: muda a muda, mano a mano, el complot del oro con sus minas negras, el fusil con sus heridas de muerte no han vencido al amor con sus hormigas ni saboteado sus vagones repletos de sol con trigo o luna de jazmines. Por todas partes, agujeros o escombros o hipotecas, pero también guitarras en las plazas, bancos donde reposar un rato los pies de la esperanza; la tristeza no ha detenido nuestros pasos con su pared de lágrimas. Allá donde estuvimos las balanzas han tomado partido por el viento, por el peso arbitrario del linaje, por los glóbulos azules, mientras con sangre hemos pagado nuestras deudas. A pesar de todo, jamás en nuestras venas se congeló la primavera. En nuestro pecho con salón de baile el amor se mueve al compás del corazón y sus latidos.