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Mostrando entradas de abril, 2022
Francisco C. Ayudarte Granados

Motril (Granada), 1958

Autor de más de treinta libros de poesía, cuento y edición literaria, y de la novela histórica El testimonio del silencio. Primer premio en el Concurso de Cuentos Gabriel Aresti de Bilbao (2026).

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Último libro

Portada de El testimonio del silencio

El testimonio del silencio
Catalina de Motril, la esclava que guardó el secreto de una reina
Novela histórica · 2025

El «Gran Asunto» de Enrique VIII, su empeño en anular el matrimonio con Catalina de Aragón, contado desde quien nunca tuvo voz: la esclava motrileña que sirvió a la reina y guardó lo que vio.

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Próximamente: Memorias de agua. Crónicas de la Acequia Real (Colección Genil, Diputación de Granada, 2026).

Algunos libros

Las 34 obras, con dónde conseguirlas →

Premios recientes

  • 2026 Primer premio, 43.º Concurso de Cuentos Gabriel Aresti (Bilbao)
  • 2026 Primer premio, I Certamen Iberoamericano de Relato Breve «El Vínculo Atlántico» (Santander)
  • 2025 Primer premio, XIII Concurso Internacional de Relato Bruma Negra
  • 2025 Primer premio, Concurso Literario «Ciudad de Alfaro» (La Rioja)

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SILENCIO

SILENCIO Silencio: ayer hablaste con la voz del que hace gestos. Te oí en el centro oscuro de la garganta que desea gritar. Silencio: evité mirar tu rostro en la superficie de los cristales mudos. Alejé mis vocales de tus consonantes para sentir de nuevo la vibración del aire. No me importa si repites en bucle tu afonía. No quiero indagar en tus espejos, silencio. Oigo voces que tú no escuchas: oigo tu voz en la voz que no pronuncias. No quiero hablar en tu mismo idioma. Encontrarte en el labio inmóvil que sujeta la palabra antes de salir. Silencio, aléjate; no me hables de melancolía. Ese es tu argumento. Y mi negación.

Culpado por todo

Quien de niño ha sido culpado por todo, de mayor echa la culpa a todos de todo.

Por el salón esmeralda

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    Por el salón esmeralda de la Rambla de los Álamos, la mirla guardiana luce su bruno uniforme pardo.

La flor en el barro: "Manual para mujeres de la limpieza"

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Releemos a Lucía Berlin. Qué oportunidad consultar por primera vez o repasar su Manual para mujeres de la limpieza . Una cita a ciegas o una segunda cita con algunos de sus mejores cuentos, protagonizados por personajes que son y no son ella misma. Cuando caminamos o volvemos a caminar entre sus líneas, como por Park Avenue, respiramos al principio esa particular atmósfera, a veces sofocante, hasta que el humo se desvanece y entonces, sin comprender cómo, el aire se transparenta y contemplamos la perfecta asimetría de la calle, las aristas que encajan sin fisuras en su humana y desmañada arquitectura. Lucia Berlin es una escritora asombrosa y sabe proyectar a través de sus propios lentes una mirada personal y viva, como quería Proust, y si bien su estilo se encuentra más próximo a Chéjov o a Carver, comparte con todos ellos la capacidad de hablar en esa neolengua que parece extranjera y que habla todo gran escritor. Sus historias consiguen llamar la atención mediante contrastes singula...

Las flores de la chumbera

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Las flores de la chumbera, azafranes y amarillas,  austeras como el desierto, defendidas por espinas .

No es el mismo chamariz

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No es el mismo chamariz, tampoco la misma rama, ni eres el mismo poeta ni el primero que le canta.

Si una palabra

Si una palabra no es poética ni terapéutica, es una mala palabra. 

En sepia y en blanco y negro: "La mirada que respira"

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Leí hace algún tiempo y releo ahora con enorme placer, como quien comparte un café o un paseo con un amigo, este libro de Víctor Pérez Benitez, escrito con un tono cercano y familiar. El autor, con quien compartí instituto (aunque no curso) en los años setenta del pasado siglo, interpone, entre el lector y él, un narrador testigo, una suerte de cronista que ha visto lo visto porque andaba justamente por allí o porque se lo han contado a sus oídos fuentes de primera mano. Se trata de una memoria/anecdotario dividida en 33 capítulos y un epílogo, de muy recomendable lectura, altamente amena y variada. A imitación de la vida, en La mirada que respira alguna vez hay tragedia, varias veces drama y el resto, comedia o melodrama placentero que nos deja un agradable sabor en la mente (que es, paradójicamente, la que verdaderamente siente el sabor y no la boca). En definitiva, crónica, memoria y anecdotario sentimental, es decir, «mirada» atenta, escrita con ese pulso firme, habitual del autor...

Al juego del todo o nada

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Al juego del todo o nada al final he de perder, que el tiempo siempre nos gana la partida de ajedrez. Ojalá poder pudiera volver de nuevo al tablero, como vuelven los peones a jugar el mismo juego.

Cuarto vacío

Como el cuarto vacío de un hotel que aguarda la visita concertada o la cita clandestina con los ojos viajeros de la lectora o el lector, así el poema, el cuento o la novela.

Cayado y callado

Julio, buena persona, tenía un defecto. Antonia, afectuosa y dulce, una necesidad. El defecto de Julio consistía en que si cogía el hilo no lo soltaba, es decir, hablaba sin parar. La necesidad de Antonia estribaba en que debía apoyarse en el brazo de alguien para caminar debido a la artrosis. Aquella mañana el matrimonio salió de paseo, como era habitual, y se juntaron el defecto y la necesidad: Julio había comido lengua y a Antonia le dolían las piernas por la osteoporosis y los oídos por la cháchara. El marido sintió cómo la mano izquierda de su compañera le asía con fuerza el antebrazo. El hombre añadió a su interminable perorata: «Soy tu cayado, querida». Antonia suspiró hondamente y replicó, mordiéndose ligeramente los labios: —¿Cayado? ¿De callado nada, querido? Mi bastón. Eres mi bastón.

Somos un todo que vive

Somos un todo que vive entre dos nadas profundas: la primera, antes de ser; después de ser, la segunda.

El mejor regalo

El mejor regalo que recuerda se lo obsequió el mar. Las olas repetían una y otra vez: «La poesía también existe fuera del poema». Por eso camina con frecuencia hasta la playa: Para escuchar a las olas recitar sus versos.

Creer y ver

Raro pero no infrecuente: Quien solo cree lo que ve a veces ve lo que cree.

Si solo yo existiese

Si solo yo existiese no sabría que existo. El yo se reconoce cuando conoce a otro diferente. A veces, sin embargo, ocurre lo contrario: hay quien se encuentra a sí mismo en todas las cosas. Y pierde en sí mismo todas las cosas.

Audiolecturas

Leer un libro en un lector digital al mismo tiempo que se escucha equivale a oír una película en nuestro propio idioma a la vez que leemos los subtítulos.

las campanillas

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Imágenes: Fº. C. A. G. - 18/4/22 las campanillas repican en la vega sus tonos lilas

«Tienes razón»

Un abogado dio alternativamente la razón a dos amigos suyos que opinaban lo contrario sobre el mismo asunto. Ambos se sintieron burlados, hicieron causa común y le pidieron explicaciones. Consumado retórico y hábil defensor de sí mismo, el leguleyo argumentó: —Cuando dije a cada uno de vosotros «Tienes razón», no hice sino exponer la verdad a plena luz. Según la irrefutable sentencia de Aristóteles, en tanto hombres sois seres racionales, ergo estáis dotados de raciocinio y, en consecuencia, poseéis, es decir, «tenéis» razón. Tras reflexionar el tiempo necesario, los dos amigos convinieron en que aquello era muy cierto y de mutuo acuerdo decidieron que el abogado se quedase la razón y perdiese su amistad.

Mejorar el original

Lo menos que se puede pedir a un plagio o a una falsificación es que mejore el original. Aunque divertido, El Quijote de Pierre Menard, autor del Quijote (en donde el supuesto poeta simbolista emplea un S+0, en la tipologia de la teoria de los juegos de escritura del grupo Oulipo ) no aporta nada al original, excepto la genialidad de haber servido de argumento a un relato excepcional del dios Borges.

Amigos íntimos

Cuando visité, por nostalgia, a un viejo amigo de mis padres para ajustar mejor mis recuerdos infantiles a la inasible realidad, le sorprendí, como esperaba, solo y leyendo un libro. Una vez satisfecha mi curiosidad, antes de despedirme, tal vez por no sentirme culpable de haber roto sin previo aviso su rutina y devolverle de nuevo bruscamente a la soledad, le animé con torpeza y sin tacto a hacer amigos y prodigarse más, sin tener en cuenta que lo que más necesita un viejo de los demás es respeto y no bienintencionados consejos de un joven arrogante y condescendiente. Con naturalidad, me respondió:  —Conservo intacta y en ascenso la amistad fraternal y la devoción profunda por los libros. Sin embargo, a lo largo de mi vida, he mantenido también algunas amistades íntimas con varios ejemplares de mi especie, más de las que imaginan algunos conocidos y menos de las que hubiera podido conservar si uno no fuese tan distraído. Hoy por hoy (por razones de fuerza mayor, atribuibles a mu...

Libre oyente

No es lo mismo ser libre oyente que oyente de libros.

en primavera

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Imágenes: Fº. C. A. G. -18/4/22 en primavera  dulce breva de abril  sobre la higuera

«Rebloguear»

«Rebloguear» una entrada propia o repetir el propio pensamiento es ser dos veces original: 11 Pregunto: Si todo está dicho en dos palabras, ¿a qué viene reiterarlas? Respondo: Vivir es repetirse, ¿acaso el que soñó una vez no volverá a soñar otra? Contra la poesía (1996)

Museos y bibliotecas

Los museos y las bibliotecas me han parecido siempre lugares extraordinarios y enigmáticos, en donde se conciertan citas íntimas y se consuma el encuentro o desencuentro amoroso entre la obra artística y los ojos desnudos del espectador o el lector.

En el Norte son las doce

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En el Norte son las doce, en el Sur me dan las seis, las nueve en punto al Oeste; si voy al Este, las tres. —Si voy al Este, las tres —le dijo el vencejo al viento—: tengo una cita con nadie y quiero llegar a tiempo.

El asunto de la verosimilitud

Para saber si un estilo literario conciliador y tranquilo es también inverosímil, hay que conocer suficientemente el contenido y el contexto de los que habla el escritor o la escritora. Para ello no es necesario haber estado allí, pero sí contar con testimonios vitales o históricos consistentes y fiables. Si una novela, por ejemplo, carece de los buenos testigos que he mencionado, la cierro al instante. Hasta ahora eso no me ha ocurrido nunca con una novela de Thomas Mann o de Almudena Grandes, sin ir más lejos.

cuánta negrura

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cuánta negrura la sombra de la Tierra sobre la luna

bajo el gorrión

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bajo el gorrión  ejercita la tapia su vuelo inmóvil

entre dos briznas

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Buitrón ( Cisticola juncidis ). Imágenes: Fº C. A. G. - 18/4/22   entre dos briznas piedra de tirachinas sutil buitrón

Literatofobia y plagio

Leí hace tiempo que a una conocida autora anglófona no le gustaba frecuentar la compañía de otros escritores porque temía irse de la lengua y que alguno de los contertulios copiara sus ideas. Este tipo de creadores lleva a veces al ridículo su obsesión enfermiza (o su soberbia) y piensa que le plagian a todas horas no solo los grandes temas (el amor, el odio, la venganza, el paso del tiempo...) o las formas y los estilos sino también (y esto suele ocurrir con frecuencia entre coetáneos y coterráneos) otros asuntos más concretos, de los que se consideran los únicos y exclusivos dueños: el nombre de una playa, de un rincón, de una tienda, de un personaje... y porque una vez escribieron un poema sobre la amapola, este ya es un tema propio y trillado, ellos ya lo han tratado antes y, como prueba, te muestran su texto sobre la cuestión, sin saber que ya has leído lo mismo o muy parecido y mejor escrito de la mano de autores clásicos (porque eres un ávido lector) y hay  otras amapolas y ...

en el café

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en el café algunos mojan pastas otros palabras

Mover madera

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Fotograma extraído del corto Los domingos por la tarde (2014) La primera vez que escuché la expresión «mover o empujar madera» como sinónimo de jugar mal al ajedrez, es decir, sin profundidad ni sentido, fue a principios de los ochenta del pasado siglo entre los jugadores de aquel incipiente Club de Ajedrez Motril que se fundó en torno a la cafetería El Globo , al que tuve el privilegio de pertenecer en calidad de socio e incluso de asistir como secretario durante una temporada. Desde entonces me he preguntado a veces, aunque inútilmente, de dónde podía proceder dicha afirmación tan certera como afilada o cuando fue la primera vez que se dejó grabar por escrito. Busqué la respuesta en varios libros, especialmente en mi biblia particular sobre historia e historias relativas a nuestro noble juego, Ajedrez brillante  (1975), de Máximo Borrell, que tantos momentos instructivos y placenteros ha proporcionado y proporciona a propios y extraños (es decir, a aficionados y curiosos), p...

en compañía

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en compañía sabe mucho mejor un café solo

"Tarea de mujer y juego de niños"

Cuanta mayor claridad ilumina un pensamiento, más se asemeja pensar a esa imagen del « ludus puerorum »   —leída durante la adolescencia en El misterio de las catedrales (1926), supuestamente escrita por el enigmatico Fulcanelli— que ha llegado hasta nosotros malinterpretada y cargada de condescendencia, ignorancia y menosprecio, y que podría formularse con esta o parecida expresión: «Tarea de mujer y juego de niños».

Las buenas ideas

A la mayor parte de las buenas ideas solo les falta convertirse en realidad para ser casi perfectas. La perfecta perfección o es un fraude o una entelequia.

La lectura es el taller de reparación del ser

A Gerardo R. M. La lectura es el taller de reparación del ser y los libros, sus herramientas.

Libro y experiencia

Un libro —si además de bello es una herramienta útil y no una mera y venerable carga— se parece a ese ayudante que tenemos a mano en la cocina, ese palo amable y fiel con el que alcanzamos los paquetes y recipientes de los estantes más altos, a veces heredado de nuestra madre como es mi caso. Igual que el libro, nuestro ayudante nos facilita el logro del objetivo deseado, pero solo a condición de saber manejar bien el versátil palo.... Nada sustituye a la propia experiencia.

Filosofia y lenguaje

No le parece justo a Francisco Rodríguez Adrados (1922-2020), Real Académico de la Lengua, uno de los investigadores de mayor prestigio y guía preferente del mundo, la literatura  y los mitos de la Grecia Antigua, que la Historia de la Filosofía (y así puede leerse en su ensayo Palabras e ideas , 1992) no considere filósofos a los poetas, por ejemplo, a los autores de la Teogonía y la Odisea , cuyos sistemas de pensamiento se pueden seguir claramente en las citadas obras, de manera análoga (pienso yo) a como Gilles Deleuze (1925-1995), el coautor de Rizoma ( Mil Mesetas 1980), siguió las ideas contenidas en las obras de Proust y Kafka pero también de autores como Lewis Carroll, Alfred Jarry, Samuel Beckett, etc., sirviéndose de la literatura para hacer filosofía, como también se sirvió, desde luego, el filólogo/filósofo prusiano Nietzsche (1844-1900) en su primera gran obra publicada ( El nacimiento de la tragedia , entre 1871 y 1872), mucho antes de que lo hiciera el autor de l...

Me metí en un pozo seco

Me metí en un pozo seco por no ver la luz del sol y así pasamos el día mi soledad negra y yo. Mi soledad negra y yo abrimos al par los ojos y miles de estrellas vimos sobre la boca del pozo. Sobre la boca del pozo vuelan luciérnagas blancas, la mirada les da alcance y se escapa con sus alas.

Ir a por tabaco

Cuando en ¡Corre, Conejo! (1960) John Updike escribió la frase «—Cariño, cómprame un paquete de tabaco, ¿quieres?», no sabía que con ella iba a dar comienzo la famosa leyenda patriarcal y urbana del hombre infelizmente casado que se marcha del hogar empleando aquel pueril y desde entonces archisabido subterfugio (para ser exactos, ni siquiera el protagonista de la novela lo sabía en aquel instante). Años después, Joaquín Sabina animaba al ama de casa frustrada a hacer lo propio con su movido y feminista tema Pisa el acelerador (1983), que comenzaba: «Dentro de algún tiempo estarás acabada / Metida en tu casa, haciendo la colada». Antes de Sabina y después de Updike, recuerdo haber leído la tira cómica en la que Mafalda le preguntaba a su hacendosa madre, tras observar con cuánta entrega se desempeñaba en el hogar: «Mamá, ¿qué te gustaría ser si vivieras?». Y es que la huida (huida de la obligación, de la rutina o del mundanal ruido) plantea una cuestión dolorosamente humana (o tal ...

Nuestra vida es un tejido

Nuestra vida es un tejido que teje el telar del mundo: la muerte tira del hilo antes de cerrar los puntos.

Antes de escribir un haiku

Antes de escribir un haiku es necesario haberlo leído en  el aire, en el árbol, en la piedra, en el mar...

No lleva escrita en la mano

No lleva escrita en la mano la línea del destino, le decretaron los astros seguir el propio camino. Seguir el propio camino no es más áspera condena que carecer de albedrío o pasar la misma senda. O pasar la misma senda un día tras otro día atado a la misma rueda de vuelta a la misma vida.

dentro de casa

dentro de casa el viento cierra puertas abre ventanas

La sutileza extingue el candor

La sutileza extingue el candor como la lluvia el fuego. El alto precio que paga la razón por el saber es la inocencia.

La ”Poética" y el arte del actor

En su Poética (335 a. C.) Aristóteles encomia el correcto empleo «de los tipos de dicción, cuyo conocimiento es propio del arte del actor» y denuesta a los actores que «realizan muchísimos movimientos». Así, el filósofo anota que el actor Minisco «llamaba a Calípides "mono" por exagerar en exceso, y la misma fama circulaba también en torno a Píndaro», otro actor citado por el peripatético. En consecuencia, para el estagirita, la verosimilitud es condición esencial del  arte del actor, cuya virtud extiende, como sabemos, a la práctica de cualquier arte.

"Estoy tan hecho a perder"

«Estoy tan hecho a perder que cuando gano me enfado; vivir es juego de azar, la suerte amañó los dados». Esto cantaba mi abuelo, temprano por la mañana, frente por frente al espejo al tiempo que se afeitaba.

Por más veloz que camine

Por más veloz que camine, el tiempo siempre me alcanza. Un día quedaré inmóvil, me adelantará el mañana.

Como bonsáis

Como bonsáis, algunos textos requieren atención constante (modelaje, trasplante y poda) para mantenerse vivos y lozanos.

Entre percibir y enunciar, pensar

Entre percibir y enunciar, pensar; entre dos estridencias, el silencio; entre tormenta y tormenta, la escampada.

Atributos y paréntesis

En una carta dirigida a Máximo Gorki en 1899, Antón Chéjov, autor carente de la ironía sutil que caracteriza a otros hombres y mujeres de letras (aunque sus cuentos humorísticos —que los tiene— son directos y a mandíbula batiente), escéptico sobre la capacidad de atención de los lectores, aconseja al joven escritor, que empezaba a abrirse camino entonces (aunque desde 1892 el futuro padre de La madre había escrito ya algunas obras relevantes), la supresión de atributos en los textos porque «al lector le cuesta asimilarlos y se cansa», y «la literatura debe entrar de golpe, en un instante».  Tampoco era partidario el genio ruso (ya se veía venir) del empleo de paréntesis. En 1888, el maestro escribe airado a su educando Gorki: «¡Por amor de Dios, déjese de paréntesis [...]! Para los incisos existe un signo estupendo: el doble guión»... Menos desconfiado para con el lector (o más selectivo), Borges, por ejemplo, no desdeñaba el uso (moderado) de atributos y paréntesis, como puede f...

Los mitos nos sobreviven

Los mitos nos sobreviven porque adecuan sus respuestas a las preguntas que vuelven a golpear en la puerta.

No es el rito sino el mito

No es el rito sino el mito lo que quiero de la fiesta; no el tambor ceremonioso, sí la inspirada saeta. No  la llama  de los cirios, sí la luz que nunca quema; no la copia ni la talla, sí la verdadera idea.

Pasan y pasan los pasos

Pasan y pasan los pasos, pasos de Semana Santa, desde el domingo de Ramos hasta el domingo de Pascua. Pasan bajo mi balcón con su venerada imagen en solemne procesión «madrugá», mañana y tarde . Otras calles y paseos se reparten la ciudad, mas no van los nazarenos por allí a procesionar. Y no es justo ni piadoso que bajo aquellos balcones no tremolen los fiscornos ni redoblen los tambores.

Talento y buen gusto

El número de lectores, espectadores u oyentes determinan el éxito, no la calidad de un texto, una pintura o una pieza musical. La calidad depende del talento del artista, la capacidad para juzgarla del buen gusto del receptor.  Sin embargo, el talento y el buen gusto artístico se tienen o no se tienen: se pueden educar y mejorar, pero nunca comprar.

Libros contados

Como lector insaciable y devoto, del tiempo inexorable y avaro solo me atormenta una idea: tener los libros contados.

Amor y belleza

A veces, lo bello no inspira amor (ni siquiera pasajero) si no lo adornan otras virtudes. Sin embargo, el amor siempre convierte en bello lo que ama.

Personajes y metáforas

Los mejores actores construyen verdaderas metáforas con sus propios personajes; los buenos, acertadas comparaciones.

Escritores, blogueros y recepción del texto

Aunque simpatizo con la idea del escritor (o el bloguero) « sin público» (al que se refiere el crítico Damián Tabarovsky en Literatura de izquierda ) y del «lector casual» en el contexto de mi propia «teoría de la recepción» (que distingue entre lector «intencional» y «casual»), reconozco la valentía (por no decir la imprudencia) que supone para el pudoroso y el tímido expresar la propia opinión y, en consecuencia, exponerse (mostrarse/desnudarse) por escrito frente a un lector o lectores desconocidos (quien lo probó lo sabe, que diría Lope). No sería justo pero sí posible comparar frívolamente al autor/escritor/bloguero en general con un/una stripper en una sala oscura llena de gente, los focos iluminando la carne desnuda e indefensa. ¡Qué menos que gratificar la actuación del artista con un fuerte aplauso, al margen de una ejecución más o menos brillante! Pero en realidad, no, no se trata de esto. En el caso del autor/escritor/bloguero de cualquier género o subgénero se trata ...

Asesinato perfecto

El asesinato perfecto existe. Uno de los métodos menos conocido (inspirado en Las metamorfosis de Ovidio, antes que en la de Kafka) consiste en irritar a la víctima con insidias o bromas pesadas y cuando logramos que esté completamente mosca, la rociamos generosamente con insecticida.  Si hemos seguido correctamente las instrucciones, el objetivo caerá redondo al suelo metamorfoseado en insecto, sin dejar otra pista ni evidencia que un pequeño  díptero  tumbado sobre el piso, que agita seis patitas negras y delgadas y apunta inútilmente al cielo raso.

"More" (1998)

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More (1998)   Por recomendación de mi amigo Eugenio, he visionado el cortometraje More , dirigido por Mark Osborne en 1998, una miniatura artística que dura algo más de seis minutos.    Me limito a consignar aquí la eficacia sintética del guión, el enorme trabajo que debió llevar realizarlo fotograma a fotograma (en stop motion ) y la inquietud angustiosa y creciente que  sabe transmitir la banda sonora. More me trae a la memoria  otros audiovisuales muy conocidos: Tiempos modernos (1936), Un mundo feliz (1980) y 1984 (1984). Desde el punto de vista temático, More comparte con Tiempos modernos la deshumanización que provoca el trabajo en cadena y con Un mundo feliz y 1984 la manipulación de los ciudadanos por diferentes procedimientos, ya sea a través de avances genéticos o por medio de la propaganda ideológica y los aparatos de información/comunicación del poder. A estas alienaciones/manipulaciones (deshumanización + maquinización), More añade la alie...

La intuición

La intuición consiste en percibir directamente lo pensado, prescindiendo de palabras. De algún modo se parece a alcanzar de inmediato el horizonte solo con mirarlo.

CONTRA EL RENCOR

CONTRA EL RENCOR Te resistes a la impunidad del agravio que atropella con sus ruedas a quien pide perdón por las ofensas, al ojo por ojo del resentimiento ciego, a la gótica tiniebla de los que asisten por despecho —desdeñosos— a la fiesta mayor de la revancha, a suministrar metáforas o argumentos a las fieras de algún circo romano. Te opones a adquirir las virtudes físicas del cínico en el mercadillo de los martes ni las morales en las tiendas lujuriosas de la milla de oro de las grandes urbes, a vestir la ropa talar del monje íntimo de la desesperanza, a servir de coartada a los profetas de las catástrofes venideras. No deseas la invisibilidad del que se cruza contigo en los pasos de cebra del destino ni la certeza absoluta y difusa, la malevolencia anónima que destilan los troles en sus tuits. Desapruebas normalizar el placer enfermizo de menospreciar al otro libremente, cultivar el odio en la granja de bots de la intolerancia o que la desconfianza te arrastre sin previo aviso a la ...

Cuando escampa la tormenta

Cuando escampa la tormenta, la sombrilla abren las setas; a trinar vuelven los pájaros, los caracoles al campo. Se animan los seres vivos por el frío entumecidos. —Id con Dios, elementales: agua, tierra, fuego y aire.

Caliente bajo las sábanas

Caliente bajo las sábanas escucho llover afuera y afluye el recuerdo atávico de estar seguro en la cueva. Así debieron sentirse mis abuelos trogloditas, así el mirlo en el seto, las bestias en sus guaridas. Sentirse de nuevo a salvo, volver al edén perdido, flotar en el fluido amniótico  sin principio y sin destino.

Negándose a participar en el juego

Se pueden resistir éticamente las presiones a que nos someten estas nuevas y sofisticadas sociedades de control del siglo XXI negándose a participar en el juego.

Interpretación y mimesis

Para el enciclopédico, ecuménico y contradictorio Diderot («intérprete» a su manera de múltiples personajes), cuanto mejor es el actor o la actriz más autocontrol ocultan a los espectadores. Es decir, los rostros moldeables y las voces incoloras de los comediantes son capaces de adaptarse circunstancialmente a los rasgos de sus respectivas máscaras (en latín, «personas»). Esta es la tesis principal de su Paradoja del comediante (1830), ensayo anticipatorio del conocido «método», cuyos principios postuló Stanislawski en Preparación del actor (1936) y que Elia Kazan y el polaco Strassber, entre otros, adaptaron a los programas del Actors Studio, fundado en 1947. En realidad, esta conclusión se desprende ya libremente de la Poética de Aristóteles, escrita en 335 a. C., en el contexto de su teoría de la «mimesis» o imitación y en la que Aristóteles alude también y expresamente al arte del actor, el cual no se transforma en otro sino que se mimetiza con el personaje, con mayor o menor ...

Partidarios de la felicidad

La felicidad tiene muchos partidarios, pero siempre que se trate de la suya propia.

Del salón a la caja de persiana

Del salón a la caja de persiana regresan esta tarde los vencejos; escalan por el alto pentagrama sus raudas semifusas en el cielo. Citados por la dulce primavera, en el aire resuenan su monodias; vuelan juntos y cantan por parejas y lanzan al espacio agudas notas.

El lector intencional y el lector casual

Me interesan dos tipos de lectores: el intencional, que habita en el propio autor y el casual, que tropieza con el texto por azar sin haberse citado previamente con él.

Espejismos. Selección de cuentos (2022) por Francisco C. Ayudarte Granados

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Espejismos. Selección de cuentos (2022) F. C. Ayudarte Granados 1 abril 2022 - Tapa blanda Espejismos. Selección de cuentos (2022) integra una amplia recopilación de cuentos escritos entre 1980 y 2021, extraídos de los volúmenes Cinco minutos antes y otros cuentos (2011), El puente. Cuentos para leer en un minuto (2021), El secreto de Ismael. Cuentos para leer en dos minutos (2021) y Aventuras casi heroicas (2021). Todos los escritores que he leído a fondo suelen recaer o recalar en los mismos temas. No pretendo ser más original que ellos al respecto. Tengo para mí que estos cuentos, escritos a lo largo de más de cuarenta años, tratan cuestiones diversas, aunque relativas al mismo asunto: la heterogénea e inescrutable naturaleza humana. Así, encontramos en esta recopilación cuentos de aprendizaje, protagonizados por escolares, adolescentes o jóvenes; cuentos filosóficos, en los que distinguimos inquietudes existenciales, epistemológicas, estéticas y éticas y cuentos fantásticos,...

Románticos y tímidos

Si es verdad que el romántico corre el peligro de morir fulminado por lo pintoresco y el tímido por una sobredosis de delicadeza, los que comparten ambos caracteres presentan un pronóstico muy desfavorable.

Cuestión de temperamentos

Es cuestión de temperamentos: los viajeros extensos viajan afuera y a lo largo; los intensos, adentro y a lo hondo.