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Mostrando entradas de abril, 2015
Motril (Granada), 1958
Autor de más de treinta libros de poesía, cuento y edición literaria, y de la novela histórica El testimonio del silencio. Primer premio en el Concurso de Cuentos Gabriel Aresti de Bilbao (2026).
Último libro
El testimonio del silencio
Catalina de Motril, la esclava que guardó el secreto de una reina
Novela histórica · 2025
El «Gran Asunto» de Enrique VIII, su empeño en anular el matrimonio con Catalina de Aragón, contado desde quien nunca tuvo voz: la esclava motrileña que sirvió a la reina y guardó lo que vio.
Próximamente: Memorias de agua. Crónicas de la Acequia Real (Colección Genil, Diputación de Granada, 2026).
Algunos libros
Migas de luzPoesía reunida, 1979-2020
NoctámbulosSonetos
Historias de lo cotidiano y lo inesperado IICuentos
PekoreaHaikus y haikudillas
EspejismosCuentos escogidos
Poesías líricas de Juan de ArizaEdición y estudio
Las 34 obras, con dónde conseguirlas →
Premios recientes
- 2026 Primer premio, 43.º Concurso de Cuentos Gabriel Aresti (Bilbao)
- 2026 Primer premio, I Certamen Iberoamericano de Relato Breve «El Vínculo Atlántico» (Santander)
- 2025 Primer premio, XIII Concurso Internacional de Relato Bruma Negra
- 2025 Primer premio, Concurso Literario «Ciudad de Alfaro» (La Rioja)
En cualquier ausencia
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EN CUALQUIER AUSENCIA Como el fortuito anuncio que deshace el clímax de tu filme preferido, así el tiempo sin ella, interrumpido, que pospone el ansiado desenlace. Durante el intermedio ella subyace en algún fotograma sorprendido, al final de un spot que ha dirigido el director genial que te complace. Pero si ella está, basta su presencia: el olor de su piel mientras escribes, la forma de sus ojos en el tema. Porque ella está presente en toda ausencia, entre cada palabra donde vives, en la medida y ritmo del poema.
Mañana sin sol
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MAÑANA SIN SOL Los edificios más altos recortan el modesto perfil de la ciudad. Cortan las rachas de aire sin piedad con los granos de arena que transportan. Los faros de los coches reconfortan un momento la fría oscuridad. Como un zombi vas sin voluntad a resolver asuntos que a otro importan. El sol esta mañana se ha dormido y el alba ha retrasado sus relojes. Lo que que será del mundo no disciernes si el sol de su tarea ha dimitido. Resignado, suspiras y te encoges, mas no es cierto. Sonríes, porque es viernes.
Partida de ajedrez
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PARTIDA DE AJEDREZ Fotograma de "Los domingos por la tarde", de Adrián y F. Ayudarte Juegas contra ti mismo al ajedrez. El tiempo se detiene. La distancia y el volumen disipan su arrogancia y desunen la ordinaria solidez. Hay líneas de colores y fluidez, secuencias de armonía y concordancia, ideas de formal y honda elegancia que asombran con rotunda sencillez. Penetrar los secretos y saberes del juego, tu objetivo verdadero y no dar la aventura por perdida. Hay otro frente a ti, que tú no eres, y aunque caiga su rey sobre el tablero, si no te vences, pierdes la partida.
Astronauta
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ASTRONAUTA Si alguien pregunta cuál es tu trabajo tal vez responde que eres astronauta, que tripulas tu nave de argonauta con el sol bocarriba y bocabajo. El espacio en los viajes se contrajo, volvió tu conducción algo más cauta; aprendiste a seguir o no la pauta, sin prisa y sin tomar ningún atajo. Aquí la prioridad tan solo es una: llevar este pasaje adonde lleve. Cualquier pequeño logro es importante. Como Armstrong percibió al pisar la luna, la gravedad aquí es mucho más leve y un simple paso, un salto de gigante.
La noche entremuere
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LA NOCHE ENTREMUERE Entremuere la noche. Solitario un pájaro gorjea y te despierta en la penumbra de esa hora incierta que el reloj no ha previsto en el horario. Circunvuela por todo el vecindario, baja, traspone la ventana abierta y rompe su cristal con voz experta la canción cristalina de un canario. Que vive en una jaula él lo sabe, sin saber, como tú, por qué está preso; sin poder averiguar dónde o por cuánto. Se siente prisionero, mas no es grave. A la tierra no le ata ningún peso. Aunque no es libre el ave, sí su canto.