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Mostrando entradas de marzo, 2015
Francisco C. Ayudarte Granados

Motril (Granada), 1958

Autor de más de treinta libros de poesía, cuento y edición literaria, y de la novela histórica El testimonio del silencio. Primer premio en el Concurso de Cuentos Gabriel Aresti de Bilbao (2026).

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Último libro

Portada de El testimonio del silencio

El testimonio del silencio
Catalina de Motril, la esclava que guardó el secreto de una reina
Novela histórica · 2025

El «Gran Asunto» de Enrique VIII, su empeño en anular el matrimonio con Catalina de Aragón, contado desde quien nunca tuvo voz: la esclava motrileña que sirvió a la reina y guardó lo que vio.

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Próximamente: Memorias de agua. Crónicas de la Acequia Real (Colección Genil, Diputación de Granada, 2026).

Algunos libros

Las 34 obras, con dónde conseguirlas →

Premios recientes

  • 2026 Primer premio, 43.º Concurso de Cuentos Gabriel Aresti (Bilbao)
  • 2026 Primer premio, I Certamen Iberoamericano de Relato Breve «El Vínculo Atlántico» (Santander)
  • 2025 Primer premio, XIII Concurso Internacional de Relato Bruma Negra
  • 2025 Primer premio, Concurso Literario «Ciudad de Alfaro» (La Rioja)

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Poema inacabado

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POEMA INACABADO No podrás terminar nunca un poema por más que vuelvas a tocar sus rosas y ordenes sus rimas temblorosas en busca de esa perfección suprema. Lograrás sustituir algún fonema, los tropos por aladas mariposas; pero no cambiarán estas hermosas su frágil e inestable ecosistema. Como el que cada noche sueña un sueño, que olvida cuando llega el nuevo día; como quien sueña que es otra persona y regresa de vuelta al mismo empeño de escribir desde cero otra elegía. No se acaba el poema, se abandona.

Cae la luz

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CAE LA LUZ Cae la luz en tus párpados cerrados como un fundido en blanco entre dos planos, y el ritmo de los ruidos cotidianos cae también en tu pecho y tus costados. Cae la paz en tus hombros recostados. Susurros y colores muy lejanos descienden y se posan en tus manos, y dejan los recuerdos silenciados. Se acercan, sin saberlo, a tus oídos el timbre claro de una bicicleta, la dulce primavera florecida, los pájaros que pían en sus nidos, el vibrante rodar de una maleta: la música armoniosa de la vida.

Ángeles sobre Berlín

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ÁNGELES SOBRE BERLÍN Cuando el niño era niño  no tenía opinión sobre nada... Peter Handke .   ¿Has visto sobre el cielo de Berlín los ángeles que observan sin deseo y surcan con su vuelo y aleteo el tiempo eterno sin principio y fin? Saben griego, alemán, francés, latín, árabe, armenio, inglés, suajili, hebreo... Con su armadura salen de paseo, atraviesan un muro y un jardín. Le sonríen al niño que les ve. Mas quisieran sentarse en una silla, atarse los zapatos y silbar. Notar que pesan y tomar café; poder sentir un golpe en la rodilla; gritar, tener sed, escribir. Y amar.

Visitarás Lisboa

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VISITARÁS LISBOA   O poeta é um fingidor (...) F. Pessoa. Regresarás algún día a Lisboa fingiendo que jamás la has visitado, y finges un paseo por el Chiado imaginando que hablas con Pessoa. Fingirás pilotar sobre la proa de un recuerdo en el puerto fondeado, envuelto en una luz blanca de fado                         que boga en la saudade de esta loa. Completamente fingirás que olvidas la inolvidable altura de sus calles, la alborada naranja sobre el río, los puentes con sus idas y venidas,  los bares y tranvías; los detalles sutiles del color y su gentío.

JMA

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JMA en la piscina del haikuario bracean tres nadadores

AG

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AG en lo pequeño en lo que a veces vemos frente a nosotros

DR

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DR    igual que ayer el sol reinicia el mundo cada mañana

D y R

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D y R esta mañana el mundo nos esconde tras de la niebla

Aunque la tarde

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  Aunque la tarde apunte a la tristeza de la tele apagada en el salón y a este gris que se cuela de rondón perfilando de sombras la cabeza. Aunque el silencio muestre su belleza solitaria y mortal, como el telón   caído de un teatro o el rincón de un jardín estragado de maleza. Aunque se abrace a ti la pesadumbre con los brazos vencidos del desánimo y te empuje a la nada y al marasmo...  Ahuyentarás de aquí la incertidumbre, la pasión volverá otra vez y el ánimo de vivir y soñar, y el entusiasmo.

C

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C cada palabra proyecta un espejismo de lo real

TH

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TH  hacia la playa paseamos de la mano de los recuerdos

GRT

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GRT ahora y aquí cabe en un ojo franco el universo

J y C

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J y C la hora de clase es la hora del recreo de las palomas

D y S

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D y S en mi ciudad huele siempre a verano el cielo azul

L y A

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L y A este domingo por mi calle pasea la luz del sol

AS

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AS en un mar claro el puntiagudo azul  del oleaje

MJG

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MJG   hora tras hora inquieto y rojo y vivo el corazón

E y M

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M y E en el sendero compartiendo la vieira de la amistad