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Mostrando entradas de marzo, 2012
Francisco C. Ayudarte Granados

Motril (Granada), 1958

Autor de más de treinta libros de poesía, cuento y edición literaria, y de la novela histórica El testimonio del silencio. Primer premio en el Concurso de Cuentos Gabriel Aresti de Bilbao (2026).

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Último libro

Portada de El testimonio del silencio

El testimonio del silencio
Catalina de Motril, la esclava que guardó el secreto de una reina
Novela histórica · 2025

El «Gran Asunto» de Enrique VIII, su empeño en anular el matrimonio con Catalina de Aragón, contado desde quien nunca tuvo voz: la esclava motrileña que sirvió a la reina y guardó lo que vio.

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Próximamente: Memorias de agua. Crónicas de la Acequia Real (Colección Genil, Diputación de Granada, 2026).

Algunos libros

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Premios recientes

  • 2026 Primer premio, 43.º Concurso de Cuentos Gabriel Aresti (Bilbao)
  • 2026 Primer premio, I Certamen Iberoamericano de Relato Breve «El Vínculo Atlántico» (Santander)
  • 2025 Primer premio, XIII Concurso Internacional de Relato Bruma Negra
  • 2025 Primer premio, Concurso Literario «Ciudad de Alfaro» (La Rioja)

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Contacto · Cuaderno (archivo del blog)

mar sobre marzo

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 87 mar sobre marzo vuelan al sol las aves llenas de cielo

Camino a la playa

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Camino a la playa, se ríe la acequia, el sol me acompaña y todo es canción. El suelo que canta, los pasos resuenan su dulce balada y todo es canción. Las olas son blancas, el viento interpreta su loca tonada y todo es canción. Zorzales que encantan, gaviotas que vuelan, el mirlo en octavas y todo es canción. Los pies en la arena, el mar se levanta, el sol ya se marcha y todo es canción.

Terraformando Marte*

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Fin de trayecto. Inexplicablemente, la nave interplanetaria se había detenido y dejaba escapar su preciosa carga, antes de amartizar , en contra de lo informado en el plan de vuelo. Frente a él, comenzaban a flotar decenas de miles de cápsulas plateadas, aún sin desintegrar, como una nube de pájaros metálicos sobre el planeta rojo. Lentamente, las innumerables vainas se encaminaban a su destino encubierto y programado y colapsaban en un bellísimo espectáculo sobre la delgada atmósfera de Marte. Sus criogenizados ocupantes, los improductivos desempleados y jubilados de larga duración de la Tierra, se fundían con los átomos del planeta, sin dolor ni sospecha previa, mientras el piloto de la nave contemplaba la maravillosa y gratuita exhibición que ofrendaban a sus ojos y a la nada , similar a la de una lluvia de lágrimas de fuego. Sin apenas combustible, el tripulante ya había comprendido, antes de quedar completamente solo en el vehículo espacial, que el propósito fraudulento de te...

en el azul

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86   I en el azul marzo mayea en tus ojos  iluminado II en el azul mecido por las olas marzo mayea

La antigua playa sabe

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La antigua playa sabe  que la luna y el viento rescriben en el mar  sus romances más viejos.  Desde el margen azul  del horizonte, versos surfean los renglones mojados del cuaderno serpeante del océano y traen aquí el poema, con su ritmo de acentos ondeando entre las olas. Y al llegar, un estruendo de timbres en la arena que golpean sobre el pecho ferviente de la orilla; un sonoro silencio que vuelve atrás la voz, repentino y deshecho;  que se borra a sí mismo  con espuma de besos, que dice y se desdice para empezar de nuevo.

MUJER CALLADA

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                MUJER CALLADA   A mi madre, que nació lejos del mar.  ...Hay zumos que se beben como piedras; frutales que se mudan al desierto. Yo te pienso. Cortijo sobre el monte. Infancia ya en almendro o aceituna. Naranja al aire, el negro sol volaba sobre la oruga cruel de los sudores. Fuego y mar, agua y bosque se oponían, disputando a la brisa su cintura. ¿Quién de niña acarrea el agua a casa? ¿Quién sabe desyerbar con nueve años? ¡Si ya la luz dormía entre los cables! ¡Y el avión atrapaba a los halcones!   ... Y la escuela que no tuvo. Su madre la enseñaba a leer entre las flores. Las letras, que la acosan como abejas, en su polen dorado se deshacen. Se perdió las batallas de la historia. Machado y Rosalía, ¿no existieron? ¿De qué costilla hizo Dios a Eva? Su libertad, ¿quién? Su obediencia, ¿cómo? En el campo, las niñas celebraban los rezos y lamentos de sus madres. Sus ángeles azule...