Desescaladas: Lo que cuenta la mano
Lo que cuenta la mano
Mira, niña, le dijo la mujer a la nuera, y levantó la mano derecha con la palma vuelta hacia la joven como si fuese a declarar, en calidad de testigo, frente al tribunal de la verdad. Las etapas de la vida se parecen a los dedos de esta mano. Las dos observaron la mano fijamente. La mayor giró la palma hacia su rostro y regresó la vista a los ojos verdemiel de ella. Primero subimos sin esfuerzo por la niñez y por la juventud. Con la yema del índice izquierdo, la mujer imitó unos pies saltando los escalones imaginarios que conducían del meñique al anular de la mano contraria, y allí se detuvieron. Desde el dedo anular al corazón, explicó a la par que lo mostraba, la juventud deja atrás la madurez dando un solo paso. La mujer hizo otra pausa y pinzó la falange respingona del dedo corazón ...y cuando llegamos a la madurez, bajamos de repente, caemos desde allí a la vejez de golpe. Y el índice implacable de Júpiter descendió, emprendió la desescalada del tiempo que dura la vida, en apenas dos saltos, desde el corazón al pulgar.






