DEL INVIERNO
Después de enfriar y ser hielo
la indiferencia endulza en el pecho, plisa
el gris del pantalón.
Se aproxima invierno: sopla su viento
aquí, boca
con boca, con el mate de los ojos,
los llamativos y sencillos
ojos mirando la ciudad
de piedras anchas,
con las manos que palpan las esquinas.






