MUSA
Te llevas los renos,
los camellos sedientos
que beben luz de estrellas.
has sido adiós entre llegadas:
tú eres tan grande
que solo a ti veía.
No dejabas de hablar;
con todas tus bocas que exigen que las oiga
con la vida, que tome de las sombras
la soberbia armonía de tus noches.
y agudo y envolvente
silencio de tu garganta.






