ENTRE LA VIDA Y LA VUELTA: I HABITACIÓN CON ÓXIDO
Escapa de ti mismo; volverás
anónimo, sin rostro y sin historia,
con una identidad nueva en los huesos,
libre para ser otro o no ser nadie.
Salta ahora del puente de este verso,
pinta de fiesta el calendario. Traza
el rumbo incierto de las sombras. Huye
del sótano oxidado por la espera.
Quita las máscaras al viento. Borra
la pátina amarilla del retrato,
la huella dactilar del azogue inmóvil,
traba al montacargas su polea.
Elimina los datos personales,
la ficción que gravita sobre el hombro
como un fragmento de un cometa errante
que cae en el champán de sus delirios.
Despega del pasado en tus zapatos:
vencejo solitario en una línea,
hoja caída que remonta y vuela,
rumor sin tregua de agua en su cascada.
Aquí no. No te quedes aquí. Márchate
del barrio que duplica los latidos,
huye de las veladas de la bruma,
de la lluvia monótona y el tedio.
Vamos, sombrero, márchate ya. Monta
en la estatura de los años. Sal
de casa. No todo es igual o plano.
Cabalga en la cabeza de las nubes.
¿No ves a la tristeza en la ventana,
los húmedos racimos de la sombra
que otea el campanario alto del sol?
Sumérgete en la luz de los senderos,
zozobra en el olor de los guijarros,
airea los despachos de la mente
cargados con el humo y las tareas
que encadenan con horas nuestras manos.
Cierra la tapa de los libros yertos.
Abre las dos puertas del pecho al aire.
Sal del jardín de la memoria. Busca
recuerdos frescos en las calles nuevas.
Hay que partir. Levántate en silencio,
sin hacer ruido, de tu carne oscura.
Cualquier camino es bueno si está lejos
y el sol llena de luz nuestros bolsillos.
Sacude el polvo de los ojos secos,
limpia de telarañas a las piernas,
agarra tu bastón, el bloc de notas
y pon tu corazón erguido en orden.
Baja como un extraño la escalera,
olvida el ascensor en su mazmorra
lenta y despídete de ti al salir:
No sabes cuándo volverás del mundo,
del flujo y del reflujo del instante,
de los granos que flotan en el aire,
del abismo que cuelga en las aceras
suspendido entre la vida y la vuelta.






