EL ROBLE Y LOS GIRASOLES
«El roble simboliza fortaleza, resistiendo inclemencias a lo largo de eras», argumentó Ken.
Años más tarde, regresaron. Los girasoles habían cedido su espacio a nuevas generaciones. El viejo roble, aún más robusto, mantenía su postura gallarda.
Comprendieron y sonrieron. La belleza y la fortaleza residían tanto en la evolución constante como en la tenaz resistencia.







