Estado de alarma. Cuadragésimo sexto día
Anuncian la desescalada, como un rayo de sol que atraviesa nubes de pensamientos grises y emociones arrugadas, como sábanas sin cambiar desde hace tiempo: nubes sobre nuestras cabezas que no dejan ver del todo si el cielo es azul o rojo todavía.
Anuncian la desescalada y en ningún sitio es más real que en nuestra imaginacion, que imagina ya que corre por los parques, huyendo de los niños y de las aglomeraciones, guardando al menos cuatro metros de distancia.
Anuncian la desescalada y para los que hoy contribuyen sin querer a escalar sobre los altos andamios del no empleo (que se ha ido por las nubes), la desescalada es solo un poema que escala por blancas nubes de palabras y no despega aún ni corre por la pedestre realidad.






