Las claras sombras del camino saludan al viajero (2019)
En primer lugar, el contenido ante todo y sobre todo. Nada de construir nada sobre el vacío, salvo cuando el vacío constituye el contenido. Tal y como hemos insistido tantas veces, «decir es un decir de algo».
Heteroautoría, porque al fundir dos escrituras en una suerte de alquimia del poema, los autores no se disuelven o desaparecen sin más sino que transmutan en otro tipo de escritor o autor.
De otra parte, el método utilizado se ha revelado tan sustancial o más que la forma elegida. Ambos –método y forma– los hemos ido a buscar en la tradición poética japonesa del tanka y del renga y los hemos traído y trasplantado en nuestra propia tradición lírica y occidental.
En definitiva, pensamos que esta obra ha sido posible materialmente en virtud del instrumento o medio del que nos hemos servido: la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, que ha permitido simultáneamente el contacto de los autores en tiempo real y, al mismo tiempo, la distancia necesaria en el espacio, la soledad e intimidad con el poema que la creación requiere.
Finalmente, volvamos al principio: lo único que justifica la realidad de un poemario es su contenido. Las claras sombras del camino... se estructura a través del intimismo, la emoción reflexiva sobre el mundo, las intuiciones metapoéticas y la ironía lírica coloreada por la empatía con el Homo viator. La obra está escrita desde el punto de vista de un narrador lírico, ser humano actual, desheredado y expulsado del paraíso, desahuciado del bienestar y superviviente de todas las promesas aplazadas, pero que aún espera, en lo más hondo, ver cumplidas.
(**) Sin perjuicio de que la obra puede adquirirse en papel, sus autores creemos en la universalidad y gratuidad de la poesía. En consecuencia, los poemas que constituyen el presente volumen se encuentran a la libre disposición de los lectores en este enlace: Las claras sombras del camino saludan al viajero (2019).







