Francisco C. Ayudarte Granados

Motril (Granada), 1958

Autor de más de treinta libros de poesía, cuento y edición literaria, y de la novela histórica El testimonio del silencio. Primer premio en el Concurso de Cuentos Gabriel Aresti de Bilbao (2026).

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El testimonio del silencio
Catalina de Motril, la esclava que guardó el secreto de una reina
Novela histórica · 2025

El «Gran Asunto» de Enrique VIII, su empeño en anular el matrimonio con Catalina de Aragón, contado desde quien nunca tuvo voz: la esclava motrileña que sirvió a la reina y guardó lo que vio.

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Prólogo a la 2ª edición (VI) - "un payaso mil payasos" de Nicolás Rodríguez Martín

PRÓLOGO A LA SEGUNDA EDICIÓN (VI) 
 

 

 

 

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un payaso mil payasos - Nicolás Rodríguez Martín (2ª ed)
 (imagen tratada digitalmente a partir de una fotografía de Nathan Hughes Hamilton: https://www.flickr.com/photos/nat507/42980507512: CC BY 2.0)
 
A un payaso mil payasos, excelente poemario compuesto por Nicolás Rodríguez Martín, corresponde el siguiente prólogo, dividido en siete partes, redactado por el que suscribe para la 2ª edición, que se publicará en breve.

Recursos literarios léxico-semánticos

 

Entre los recursos de carácter léxico-semánticos, utiliza Nicolás a veces (sobre todo en la segunda parte del poemario) arcaísmos y términos desusados o cultismos: Tate, tate (2, 7, 71), Malferido (262,354), malsín (275), doncel (363), fierros (366); americanismos: calato (402); neologismos: nininana (255), encueretado (402); palabras compuestas: niña-virgen, niño-dios (299), cáliz-vida (326); diminutivos y nombres coloquiales: payasico (2, 7, 71, 118, 169), poquito (147), sonrisica (237), listillo (358), viejito (384), polis (323).

Nicolás se sirve con abundancia de las metáforas ya desde la primera copla. Destacamos en negrita ambos términos (imaginario y  real) y subrayamos además el imaginario: carne de los ángeles (1), alma de cristal (2), siempre es hoy (3), circo del mundo (31), circo azul del universo (164), Dios de barro (179), el amor  / [...] es un niño / que siempre dice que no (75), su patria es el hombre (84), Siembra el payaso canciones  / en el campo del amigo. / Eficaces amapolas  / besan los campos de trigo (121), De sonrisas  y de versos  / pone el payaso una tienda (127), la nada azul de sus manos (131), República de payasos, / ínsula de algarabía, / ciudad de los indiscretos,  / universo, patria mía (177), Aparta de mí este cáliz, / olivar en noche oscura. /No dejes a mi payaso, / en el erial de la duda.(230); Tictac, tictac el reloj  / corazón de mi payaso (236 );  A ese ángel de la guarda  que es el payaso por dentro (239);  y nuestra guerra el amor (251);  ya esta calma es nuestro mar: espejo de plata oscura, triste silencio de sal (252), etc., etc.

La comparación aparece en muchas de sus coplas: mientras me voy deshaciendo / como si fuera de barro (4); la flor se va deshaciendo / como su vida, despacio (14); Mi payaso es como un árbol (154); Va el payaso por el mundo / como un idiota feliz (167); El sexo de los payasos / como el sexo de los ángeles (172); Eficaz cual mariposa / útil como ruiseñor (261); y vuelves, ay mi payaso, / como las olas del mar (316); Todos los payasos son […]/ como las olas del mar, / como todos los ombligos (375); eficaz como una mosca (413);  Absurdo como nacer (415). 

Nicolás emplea ocasionalmente el doble sentido o la dilogía, es decir, una misma palabra o expresión con acepciones distintas. Por ejemplo, en esta copla se vale de la similitud entre uno de sus apellidos y una frase hecha cuyo significado real es «pagar a tocateja»: Martín martín mi payaso / da al mundo lo que le debes (294) o, en este otro, en dos acepciones diferentes de la palabra «nada»:  ese salto de trapecio / de hacer nada de la nada (393).

Muy frecuente es la utilización de la antítesis, mediante la que Nicolás contrasta dos ideas a través del uso de antónimos o frases con significado contrario y semejante estructura gramatical: me mira desde mañana,  / no sabe que siempre es hoy (3); si me mira me va haciendo, / si no me mira no estoy (8); muchos caminos que andar,  / mejor quedarse parado,  / ver los caminos pasar (28); por estar en todas partes / en ninguna parte está (69);  llegarás al sur soñado  / por el norte de otros mundos (73);  buscando el sí del amor  / en el no de las respuestas (78); Mira, qué listo el payaso,  como ama tanto la vida, por gusto de renacer  cada noche se suicida (80).

En múltiples ocasiones, con fines burlescos o críticos, Nicolás emplea la ironía, acompañada asiduamente de antítesis y paralelismo. He aquí varios ejemplos: Adiós, me dice el payaso, / yo también le digo adiós  / y cuando se va el payaso  / nos hemos ido los dos (9); Eficaz cual mariposa, / útil como ruiseñor / y no servir para nada: / payaso de vocación (261);  Gobernar a tanto listo / como ha parido este mundo, labor es para un payaso: ciego, sordo, cojo y mudo (281); Da a Dios gracias mi payaso, / porque amaneció otra vez; /gracias da por su esperanza / y por su falta de fe (283);  Ácrata y republicano, / mi payaso, ya lo veis,  anda buscando un mal reino / donde pueda ser el rey (285);  Ínsula de libertad, / república sin bandera /donde mi payaso quiere /  tener candado y cadena (301); Puso un día mi payaso / su cartel en la muralla / y para que alguien lo entienda / en él no hay escrito nada (303); Qué listillo mi payaso / le busca tres pies al gato / y no son pies que son patas / y no son tres que son cuatro (358); En otro mundo otra vida / nos quedará por vivir / mas mi payaso impaciente ya la está viviendo aquí (376); Para no pensar yo pienso / que lo mejor es sentir / que algún payaso olvidado / está pensando por mí (377); El payaso que me vive / ni existirá ni existió,  / como no existe este mundo / que se inventó mi buen Dios (379); Científico mi payaso: / doctor en las inexactas, / idiota feliz, mendrugo, / titulado por Lo_vaina (407).

A veces, el autor utiliza el apóstrofe, sirviéndose del vocativo y de la segunda persona del singular; interrumpe el discurso para dirigirse al payaso con la intención de consolar o exhortar: Payaso, viejo payaso, / muchos caminos que andar (28); Payaso sin ton ni son,  viejo payaso sin rumbo, (73); No te vayas, no te vayas,  payasico, compañero, (169); Cuando llegue la tristeza  / serás viejo, mi payaso, (244); Así, sin querer te quiero, / payaso que no soy yo (249); Duérmete, mi niño, duerme (282); y vuelves, ay mi payaso, / como las olas del mar (316); Juega mi payaso, amor, / con los sueños de mañana (414);  los versos de mi payaso  el de la poesía secreta (429).

Con el uso de la hipérbole, Nicolás exagera cantidades, cualidades y características y causa un impacto emotivo,  irónico o humorístico en el lector: Un payaso, dos payasos, / tres payasos, quizá mil;  / todos los payasos uno / y todos están en mí (21); Payaso, viejo payaso, / cansado de caminar, / otros cien años andando / y al camino llegarás (46); Mira, qué listo el payaso,  / como ama tanto la vida,  / por gusto de renacer / cada noche se suicida (80); Coge un puñado de tierra / y se lo aproxima al pecho, / quiere sentir mi payaso / el latir del universo (144); Esto de llamarse un día / y cien mil días Nicolás, / le parece a mi payaso/ cuento de nunca acabar (288);  Corrió tanto mi payaso / que antes de llegar llegó, / pero nadie lo esperaba / y el ausente era el buen Dios (330); Ante millones de jueces / y un miserable fiscal / se declara mi payaso  / culpable de respirar (387); A cualquier árbol se arrima, / mi payaso pordiosea, / le pide peras al árbol / y el olmo le da sus peras (395).

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