Antipoeta
| ANTIPOETA |
—Yo también creo que nunca ha habido poetas, igual que piensa el chileno que me leíste ayer —dijo Censi y espantó una abeja que rondaba por sus ojos color miel.
—Huidobro.
Tomó la botella que le ofrecía la mujer de toda su vida y bebió un largo trago de agua.
–Tú te pareces a esa abeja solitaria que me ha confundido con una colmena.
–Ya. –Paco le devolvió el recipiente y ella empezó a beber–. En general los poetas jóvenes se parecen a esas abejas reinas que buscan su propia colmena para llenarla con su miel, sus obreras aduladoras y sus zánganos. Hasta que no la encuentran y toman asiento en el trono van por ahí, zumbando de un lado a otro. Se parecen tanto a algunos viejos poetas cuando tenían su misma edad...
Censi tapó el recipiente y lo devolvió a la mochila. Está vez no miraron hacia el puerto saltando con los ojos por encima del muro. Giraron sobre sus pies, él siempre a su izquierda. Se tomaron de la mano. Paco extrajo el móvil del bolsillo y encontró en la librería "Altazor", de Vicente Huidobro. Activó el lector de libros, se ajustó los auriculares y emprendieron el camino de vuelta a casa.
Poeta
Anti poeta
Culto
Anti culto
Animal metafísico cargado de congojas
Animal espontáneo directo sangrando sus problemas
Solitario como una paradoja
(...)
Aquí yace Altazor, azor fulminado por la altura
Aquí yace Vicente antipoeta y mago
Ciego sería el que llorara.






