EN EL CREPÚSCULO, LA ESTACIÓN CALLADA
Entre sombras, Lila mira el jardín,
pensamientos de hojas que caen.
El café aún humea, las tazas susurran secretos,
mientras el río a lo lejos arrastra sus cuentos.
Miguel enciende un cigarro,
su mirada perdida en el camino de hormigas.
Un tren silba al pasar,
el olor a tierra mojada inunda el salón.
Carla escribe una carta,
lineas borrosas de promesas y decepciones.
El viento murmura en el alféizar,
las cortinas bailan un vals sin fin.
La luna asoma, tímida y curiosa,
el mundo, en este instante, parece dormir.







.png)