CUANDO LA CLARA LUZ
Cuando la clara luz de la mañana,
el silencio fresco,
la brisa en la ventana te acaricia,
yo escucho los revuelos del vencejo
en la caja gris de la persiana.
Pía y salta antes de lanzarse afuera
y despegar hacia el cielo
sus alas negras y arqueadas
como un bumerán que se dispara
y vuelve luego con el buche lleno
hacia su nido.
De aire y de nubes es su mundo
y solo baja de la altura en primavera
para amarse de nuevo
brevemente.
Mientras, tú sales del sueño
y te despiertas
y abres tus dos ojos como alas,
como las dos páginas opuestas
del libro más hermoso de poemas.






