HA ENCONTRADO LA VIDA UN INTERSTICIO
un hueco entre el pasado y el futuro,
donde el presente eleva un alto muro,
que otorga un placer único y propicio.
Para el tiempo, propón un armisticio,
no temas del ayer el desatino,
ni del mañana el súbito camino,
consagra a cada instante su epinicio.
No encajes en el molde establecido,
golpea la cadena de los días,
indaga lo genuino y exclusivo.
Las horas son veloces, es sabido,
un vértigo febril de romerías,
por eso atrapa el hoy, que huye furtivo.







