EN LAS CALLES RUIDOSAS ME AVENTURO
explorando la urbe con anhelo,
en busca de un sentido o un consuelo,
y solamente observo un mundo oscuro.
Mi mente inquieta choca contra el muro
de grises edificios sobre el suelo,
y en cada esquina grito y me rebelo,
sin que nada me saque del apuro.
¡Oh caminar sin rumbo y sin certeza!
En el caos urbano me sustento
y el frenesí del tiempo me traspasa.
Cuánto añoro la paz y la belleza,
la nube y la montaña, el puro aliento,
donde el alma se encuentra como en casa.







