LA VERDADERA PAZ
Personaje 2: (reflexivo) ¿Acaso el río encuentra su calma en la inmensidad del océano?
Personaje 1: (frustrado) No entiendes. Las batallas, por más caóticas que fueran, me hacían latir el corazón. La paz me abruma y me hace cuestionar si estoy verdaderamente vivo.
Personaje 2: (serenamente) Comprendo tu inquietud. La paz puede ser desconcertante, especialmente cuando has estado acostumbrado al fragor de la lucha. Pero ¿has considerado que la verdadera paz no consiste en la ausencia de conflictos, sino en la guerra constante por la armonía interior? Lo que percibes como paz podría ser un mero sueño ilusorio.







