Bendito sea el constructor Willet (1/2)
Hoy, que tanto se culpa al sector de la construcción de la crisis económica, quiero romper una lanza en su favor. Porque fue un constructor inglés quien, allá por 1905, tuvo la ocurrencia del cambio de horario "durante un paseo a caballo previo al desayuno" (ver Wikipedia).
Cierto que su idea no se aplicó hasta bien entrada la primera guerra mundial, cierto que el primero en publicar la consigna de levantarse más temprano fue Benjamín Franklin y cierto que el refrán castellano Al que madruga Dios le ayuda quizá sea aún más antiguo, pero no pretendo desmerecer la invención del empresario Willet. Así que convendremos con las enciclopedias en que gracias a su iniciativa se benefician —al menos y sobre todo económicamente— la construcción, el comercio, el transporte, la práctica deportiva y el turismo.
Los beneficios de esta panacea sobre la salud son menos claros, pero en este loco mundo (no sabemos hasta cuándo) el que manda es Don Dinero y no Don Esculapio.







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