Al ritmo del corazón
Sucedió hace algunos años en un aula de la Facultad de Filosofía y Letras de Granada. Leopoldo de Luis, el gran poeta cordobés de la posguerra española, el amigo de Miguel Hernández, Aleixandre y León Felipe, impartía una conferencia. Andaba yo entonces buscando inútilmente esa simetría en mis poemas, cuando aquel hombre —mientras hablaba de Hernández y leía a León Felipe— dijo simplemente: "Lo que hace poema a un poema es el ritmo". En ese instante, al mismo tiempo que la luz de aquellas palabras me deslumbraba, noté la sombra enorme y oscura de una pregunta que sólo me atreví a hacerle en privado, reteniéndole un momento (en realidad fueron diez minutos inolvidables) antes de que se marchara.
—Por favor —le rogué—, ¿puedo hacerle una pregunta?
—Sí, digame —respondió amablemente.
—En muchos poemas de León Felipe no he sido capaz de encontrar ese ritmo al que ha aludido. Usted, que lo admiraba también y le conoció personalmente, ¿podría decirme sobre qué elementos se apoya este poeta para lograrlo?
Me miró con curiosidad y me replicó, como si él se hubiese respondido alguna vez a la misma pregunta:
—Ahhh... Es que León Felipe escribía al ritmo del corazón.
Años más tarde, encontré la forma de agradecérselo:
A L. de Luis.
Yo también,
persiguiendo el ritmo,
me extravié de pronto
entre cláusulas
y acentos.
Sin embargo,
el ritmo
no es marcar el paso
a la Poesía.
El ritmo es sólo
el latir
de las palabras.
(Contra la Poesía, 1996)







Paco, tengo una duda. Y es que las dos cosas tienen sentido. Cuando preguntas: usted que conoce tambien (a León Felipe). No sé si te refieres a que, yo lo conozco y usted también, o te refieres a que él tiene un perfecto conocimiento de León Felipe, en cuyo caso debería ser: TAN BIEN
ResponderEliminarPaco:estoy ojeando un poco tu blog, me parece fantastico, ojalá puedas escribir muchos más. Y desde mi persona te doy muchos ánimos para que sigas con ello muchos años
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