NÁUFRAGO DE LA ISLA BLANCA
tierra enjuta y seca, silbo y solo viento,
bruma del pantano gris, quietud suspensa,
náufrago de la isla blanca, a diario y sola,
flor azul que vive lo que amar perdura,
luna de tus perros negros y mi ocaso.
No me des la muerte como quiere el tiempo,
ni de pronto yeles como engaño o frío;
hiéreme de frente con tu carne tibia,
rueda en la polea fresca de los besos,
nada en mi montura; esta noche oscura
bate alas, roza mi costado, vuela;
abre rosas blancas, flores, en la cama;
húndete en el mar, vuélveme de agua.







