LA SORPRESA Y LA ESPERANZA
La esperanza nos permite soñar y construir; la sorpresa, aunque dulce, es solo el eco de un sueño que ya pasó.
La esperanza es el ancla que nos mantiene firmes en mares inciertos, la sorpresa es solo la ola que nos visita, sin promesa de permanencia o rumbo.
La esperanza hilvana la trama de los días con el hilo dorado de lo que aún puede ser, en lugar de lo que simplemente, sin aviso, es.
Se trata de la diferencia entre construir un hogar y acampar bajo las estrellas. Una, la esperanza, nos ofrece refugio y dirección, la otra, aunque hermosa, es efímera y sin promesa de permanencia.






