"ESCUCHANDO AL EVANGELIO" (2024) por Santiago Martín Cifuentes
Estas páginas comienzan con el encuentro de la palabra clave para comprender el Evangelio en nuestro tiempo: velad; solo con la atención es posible ahondar en las demás: principiar, amar, acercar el Reino de los cielos, perdonar…; hoy, con la influencia oriental, lo traduciríamos por: estar atento, ser uno mismo, permanecer en el aquí y ahora…
Jesucristo nos presenta continuamente los dos planos donde se realiza el ser humano, supraconsciencia y ordinaria; el ser humano siente la necesidad acrecentar sus talentos de arriba aquí abajo, solo esa dedicación nos producirá algo de plenitud, de felicidad, aunque sea por poco tiempo; de nuevo tenemos que volver a principiar.
Las personas buscamos incesantes la verdad absoluta, el amor eterno o la seguridad plena; sin embargo, una y otra vez constatamos que somos “entidades de yo”, y por lo tanto imperfectos, no acabados, siempre en proceso; jamás aprendemos del todo, amamos para siempre o actuamos sabiamente. Solo adquirimos algo de descanso y satisfacción cuando trabajamos nuestros talentos, siempre principiando; parece que ese es nuestro destino; si por el contrario enterramos nuestros talentos, la rutina gobernará nuestra existencia.







