Motril (Granada), 1958
Autor de más de treinta libros de poesía, cuento y edición literaria, y de la novela histórica El testimonio del silencio. Primer premio en el Concurso de Cuentos Gabriel Aresti de Bilbao (2026).
Último libro
El testimonio del silencio
Catalina de Motril, la esclava que guardó el secreto de una reina
Novela histórica · 2025
El «Gran Asunto» de Enrique VIII, su empeño en anular el matrimonio con Catalina de Aragón, contado desde quien nunca tuvo voz: la esclava motrileña que sirvió a la reina y guardó lo que vio.
Próximamente: Memorias de agua. Crónicas de la Acequia Real (Colección Genil, Diputación de Granada, 2026).
Algunos libros
Migas de luzPoesía reunida, 1979-2020
NoctámbulosSonetos
Historias de lo cotidiano y lo inesperado IICuentos
PekoreaHaikus y haikudillas
EspejismosCuentos escogidos
Poesías líricas de Juan de ArizaEdición y estudio
Las 34 obras, con dónde conseguirlas →
Premios recientes
- 2026 Primer premio, 43.º Concurso de Cuentos Gabriel Aresti (Bilbao)
- 2026 Primer premio, I Certamen Iberoamericano de Relato Breve «El Vínculo Atlántico» (Santander)
- 2025 Primer premio, XIII Concurso Internacional de Relato Bruma Negra
- 2025 Primer premio, Concurso Literario «Ciudad de Alfaro» (La Rioja)
Vera es el nombre de una exitosa serie televisiva inglesa de drama policial, basada en una peculiar detective creada por la escritora Ann Cleeves. Actualmente se encuentra en antena la undécima temporada, que comenzó a emitirse en el año 2011.
A destacar la sobriedad de la puesta en escena y de la interpretación, así como, en general, la mirada de la cámara, que expone con frío realismo la fragilidad y la crueldad de la naturaleza humana, al mismo tiempo que despierta nuestro interés por descubrir más las motivaciones del asesinato que al propio asesino. Llama la atención el hecho de que la serie mantiene su alto nivel de calidad y su coherencia argumental durante todas las temporadas a pesar de los diferentes directores y guionistas que se han hecho cargo de la misma en diferentes temporadas, así como el cambio continuo de algunos de sus actores de reparto.
Una de las escenas magistrales de la serie, que muestra con toda su potencia la magia del cine, ocurre al final del tercer episodio de la quinta temporada, titulado Aguas turbias.
La detective se reúne junto a un lago con Billy, el padre de la víctima, para comunicarle que han atrapado al asesino de su hijo Jack. Billy, que nunca se había llevado bien con su hijo y le atormenta el sentimiento de culpa, le deja sentarse a su lado a condición de que tome un trago de whisky. Vera al principio se niega, pero por no parecer descortés en aquel delicado momento, bebe un trago y le devuelve la botella.
BILLY: (Suspira). Veníamos aquí Jackie y yo cuando era niño. Bajábamos por el camino y nos sentábamos durante horas a pescar. Era nuestro sitio (vuelve a beber). Me he enterado de lo del niño. El hijo de Jack. La última vez que le vi dijo que tenia algo que decirme. Una notícia que me enorgullecería. Debí escucharle (suspira de nuevo). ¿Cree que me dejaran verle?
VERA: No lo sé, Billy.
BILLY: Pídaselo.
Ella asiente, dubitativa.
BILLY: Véngase un día a pescar. Sí. Puede que le guste.
VERA: ¿Hay peces ahí?
BILLY: Síiii... No... No ha habido nunca.
Vera sonríe y —al mismo tiempo que nosotros— comprende.
PLANO GENERAL DEL LAGO.
Al fin y a cabo, no era la pesca lo que importaba a Billy cuando estaba con su hijo en el lago: era la compañía y la charla.
Cine en estado puro.
Entradas populares de este blog
Presentación de «El testimonio del silencio» El Testimonio del Silencio Catalina de Motril, la esclava que guardó el secreto de una reina La Historia, con mayúsculas, a menudo olvida los susurros para registrar únicamente el estruendo de los tronos. El «Gran Asunto» de Enrique VIII —su obsesión por anular su matrimonio con Catalina de Aragón— fue uno de esos terremotos que sacudieron los cimientos de Europa. Pero, ¿y si la clave de todo no estuviera en los despachos de Londres o en los legajos de Roma, sino en el recuerdo silenciado de una testigo olvidada? Hoy tengo el placer de presentaros mi nueva novela, «El testimonio del silencio» , un viaje al corazón de una de las mayores intrigas de la corte de los Tudor, vista a través de los ojos de quien nunca debió tener voz: Catalina de Motril, la esclava mora que sirvió a la reina de Inglaterra en su noche de bodas. 📜 Prólogo La Hist...
El caballo de siete colores (1848). Cuento de Juan de Ariza (Motril, 1816 - La Habana, 1876)
CUENTOS DE VIEJA. EL CABALLO DE SIETE COLORES. (1848) por Juan de Ariza Versión actualizada y digitalizada por Francisco Ayudarte Granados (kunes, 27/02/2012). Puede consultarse el original en la "Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes" (http://www.cervantesvirtual.com/), Semanario Pintoresco Español , nº 31, 33, 34 (30 de julio de 1848; 13 de agosto de 1848; 20 de agosto de 1848), pp. 243-244, 263-264, 278-280. Se trata de un cuento "maravilloso", según la clasificación genérica del G RUPO DE INVESTIGACIÓN DEL CUENTO ESPAÑOL DEL SIGLO XIX (GICES XIX). Leer resumen del cuento en esta dirección: http://gicesxix.uab.es/showCuento.php?idCuento=126 . I. Vivían en tiempos muy remotos y en un almenado castillo, un señor feudal bastante anciano; su esposa, débil y enfermiza; y un hijo de este matrimonio, que contaba apenas quince años. La nobleza de estos señores era tan antigua, que su origen quedaba oculto entre las sombras...
La princesa del bien podrá ser (1848). Cuento de Juan de Ariza
Versión actualizada y digitalizada por Francisco Ayudarte Granados (Lunes, 02/03/2009) . Puede consultarse el original en la "Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes" (http://www.cervantesvirtual.com/), Semanario pintoresco español, núm 41, de 14 de octubre de 1849, pág. 334. LA PRINCESA DEL BIEN PODRÁ SER. En una tierra muy lejana, y cuyo nombre no recuerdo, reinaba un rey viejo y viudo, a quien querían mucho sus vasallos porque era justo y bondadoso. Este buen rey tenía una hija, única heredera de su nombre y de sus extensos estados. Esta única hija era tan hermosa que todas las damas del país envidiaban su gentileza; pero en cambio tenía un defecto, o mejor dicho una aprensión, que era el tormento de su padre; pues desde muy niña la princesa sólo pronunciaba esta frase: bien podrá ser . Estas palabras, articuladas con voz penetrante y sonora, probaban que la hermosa princesa no era muda de nacimiento; pero ni los ruegos del padre, ni la astucia de los más ...
