"Slow horses" y la Inmortal
SASKIA: Jaque.
EX ESPÍA: Gracias por su reina.
SASKIA: Me recuerda cuando jugaba con mi padre.
EX ESPÍA: ¿Siempre le ganaba?
SASKIA: Odiaba perder, así que yo jugaba dos partidas: en la del tablero ganaba él y en la de mi cabeza ganaba yo. Tampoco se cortaba a la hora de decirme cómo jugar. Me decía lo que hacía mal, cómo iba a perder piezas clave, que iba a perder la partida... igual que usted. Y, al igual que usted, nunca sabía que yo estaba ganando en secreto.
Saskia ejecuta el movimiento definitivo.
SASKIA: Jaque mate. La partida inmortal. Adolf Anderssen y Lionel Kieseritzky el 21 de junio de 1851. Fue en Londres. Anderssen sacrificó sus torres, un alfil y a su reina y le hizo mate a Kieseritzky con tres piezas más modestas. Siempre he querido intentar eso.
EX ESPÍA: Y lo ha conseguido.
SASKIA: Y usted me va a decir lo que quiero saber.
EX ESPÍA: Hum... Ni hablar
SASKIA: Sí lo hará, no me ha dejado otra alternativa.
EX ESPÍA: ¿Como dice?
SASKIA: Tengo su expediente. Tal vez aquellos a los que golpearon o arrestaron por sus juegos a tres bandas quieran saber cuál fue su papel.
EX ESPÍA: Usted no hará eso, no es capaz de hacer algo así.
SASKIA: Tampoco iba a ganarle, ¿verdad?
En la siguiente imagen animada, puede seguirse la famosa partida aludida, hito y mito de cualquier amante del noble juego, rosa, emblema y joya de la época del ajedrez romántico. Anderssen juega con blancas.








