Versión actualizada y digitalizada por Francisco Ayudarte Granados (Lunes, 02/03/2009) . Puede consultarse el original en la "Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes" (http://www.cervantesvirtual.com/), Semanario pintoresco español, núm 41, de 14 de octubre de 1849, pág. 334. LA PRINCESA DEL BIEN PODRÁ SER. En una tierra muy lejana, y cuyo nombre no recuerdo, reinaba un rey viejo y viudo, a quien querían mucho sus vasallos porque era justo y bondadoso. Este buen rey tenía una hija, única heredera de su nombre y de sus extensos estados. Esta única hija era tan hermosa que todas las damas del país envidiaban su gentileza; pero en cambio tenía un defecto, o mejor dicho una aprensión, que era el tormento de su padre; pues desde muy niña la princesa sólo pronunciaba esta frase: bien podrá ser . Estas palabras, articuladas con voz penetrante y sonora, probaban que la hermosa princesa no era muda de nacimiento; pero ni los ruegos del padre, ni la astucia de los más ...
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