EN LA PLAZA FONDEADO
En la plaza fondeado,
bajo nubes escarlatas,
como un velero varado
anclado sobre sus patas,
está el banco sentado
sobre las viejas maderas,
de gorriones rodeado,
debajo de las palmeras.
Igual que los otros bancos
encadenados y estancos
del urbano mobiliario,
amanece solitario,
por el tiempo desguazado,
carcomido y astillado,
entre los duros reproches
de arena y sal de las noches.







