Francisco C. Ayudarte Granados

Motril (Granada), 1958

Autor de más de treinta libros de poesía, cuento y edición literaria, y de la novela histórica El testimonio del silencio. Primer premio en el Concurso de Cuentos Gabriel Aresti de Bilbao (2026).

Ver las obrasSobre el autor

Último libro

Portada de El testimonio del silencio

El testimonio del silencio
Catalina de Motril, la esclava que guardó el secreto de una reina
Novela histórica · 2025

El «Gran Asunto» de Enrique VIII, su empeño en anular el matrimonio con Catalina de Aragón, contado desde quien nunca tuvo voz: la esclava motrileña que sirvió a la reina y guardó lo que vio.

Comprar en Amazon

Próximamente: Memorias de agua. Crónicas de la Acequia Real (Colección Genil, Diputación de Granada, 2026).

Algunos libros

Las 34 obras, con dónde conseguirlas →

Premios recientes

  • 2026 Primer premio, 43.º Concurso de Cuentos Gabriel Aresti (Bilbao)
  • 2026 Primer premio, I Certamen Iberoamericano de Relato Breve «El Vínculo Atlántico» (Santander)
  • 2025 Primer premio, XIII Concurso Internacional de Relato Bruma Negra
  • 2025 Primer premio, Concurso Literario «Ciudad de Alfaro» (La Rioja)

Todos los premios →

Contacto · Cuaderno (archivo del blog)

MEMORIA, ENTENDIMIENTO Y VOLUNTAD

Memoria, entendimiento y voluntad constituyen las tres potencias del alma, según San Agustín, y estas se despliegan en la diversidad de los individuos, mostrando sus matices y grados con peculiaridades singulares. Las tres son necesarias en todos los órdenes de la vida y en cualquier actividad humana, si bien ciertas empresas requieren de la preeminencia de una sobre las demás.  En el quehacer intelectual, por ejemplo, el entendimiento ostenta su supremacía, mientras que en las tareas manuales, es la memoria la que, especialmente en su vertiente motora, asume el protagonismo.

Pero, ¿como influyen estas potencias agustinianas en el arte de la escritura o en el juego/ciencia del ajedrez?

Abordemos el tema del juego rey como ejemplo e ilustración.

La otra tarde, mientras observaba unas partidas de la modalidad de ajedrez 960 (conocido entre los aficionados como el ajedrez de Fisher), transmitidas por una conocida plataforma de ajedrez, el Gran Maestro y youtuber granadino Pepe Cuenca, sin pretender discutir sobre teología agustiniana ni filosofía o psicología, exponía a los seguidores del chat el problema cada vez mayor que tenían los ajedrecistas de élite de ganar a fuertes jugadores aficionados que memorizaban largas líneas de juego con ayuda de los módulos. En un reciente Open, sin embargo, un hábil jugador de club le contradecía, explicando que solo conseguía puntuar con los maestros titulados en aquellas partidas en las que él se apartaba rápidamente de la teoría, donde predomina, como diría San Agustín, la memoria. Argumentaba, contrario a la opinión de Cuenca, que los profesionales del ajedrez estudian y recuerdan muchas más partidas y posiciones que el simple amateur, el cual solo tiene algunas chances de victoria cuando aparta al maestro de las ideas y estructuras conocidas y le arrastra al barro de la batalla en el tablero, con posiciones inesperadas en donde el entendimiento y la voluntad de cada jugador se enfrentan en mayor igualdad de condiciones, sin la complicidad o la ventaja de la memoria. 

Probablemente, el aficionado tenía razón y solo se pueda ganar o hacer tablas a un maestro titulado cuando se le sorprende y se le fuerza al cálculo y a cometer un error. Eso le ocurrió tal vez recientemente al que es considerado por muchos el mejor jugador de todos los tiempos, el Gran Maestro noruego Carlsen, que perdió ante un aficionado, como puede apreciarse en este vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=KAec5LcW_1c.

Manuel García Castilla, sólido jugador del club Caballo de Plata (Motril, Granada) comparte la opinión del aficionado que debatía con Cuenca en el párrafo anterior y recuerda también varias partidas en las que él mismo consiguió puntuar contra maestros de gran fuerza, sacándolos rápidamente de las ideas trilladas y recurrentes de la apertura y llevándolos en seguida al campo de batalla del medio y final de juego. 
 
Como muestra y colofón de lo antedicho, traemos el botón de esta disputada partida, facilitada por el propio Manuel García Castilla, jugada contra el admirado y malogrado Maestro Internacional Jaan Eslon en el Open Ciudad de Motril del año 1994.

Entradas populares de este blog

«El testimonio del silencio: Catalina de Motril, la esclava que guardó el secreto de una reina» (9 de agosto de 2025) - Una novela de Francisco C. Ayudarte Granados

El caballo de siete colores (1848). Cuento de Juan de Ariza (Motril, 1816 - La Habana, 1876)

La princesa del bien podrá ser (1848). Cuento de Juan de Ariza